Tegucigalpa, Honduras.- Nestlé reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible en el país a través de su participación, por segundo año consecutivo, en el proyecto de EL HERALDO Escuelas Amigables con el Ambiente.
Bajo su modelo de Creación de Valor Compartido la compañía busca generar un impacto positivo en los ámbitos social, ambiental y económico de las comunidades locales.
Lynda Marín, gerente de Asuntos Corporativos de Nestlé explicó que esta colaboración se materializa mediante el programa Reciclando Ando con Nestlé, que promueve la reducción de residuos plásticos en el entorno y fomenta prácticas de consumo responsable desde las aulas hasta el público general.
¿Por qué Nestlé considera vital sumar esfuerzos en iniciativas escolares de educación ambiental como Escuelas Amigables con el Ambiente?
En Nestlé trabajamos desde el modelo de Creación de Valor Compartido, que parte de la convicción de que el éxito sostenible de nuestro negocio está estrechamente ligado al bienestar social, ambiental y económico de las comunidades donde operamos.
Participar de iniciativas como Escuelas Amigables con el Ambiente, en alianza con Vanguardia, forma parte de nuestros esfuerzos para crear valor compartido en Honduras.
Por segundo año consecutivo somos parte de Escuelas Amigables con el Ambiente a través de Reciclando Ando con Nestlé, programa de Creación de Valor Compartido (CVC) que promueve un futuro libre de residuos a través de iniciativas para desviar de la naturaleza residuos plásticos, alianzas para la recolección de residuos posconsumo en municipios y puntos de venta y la educación para promover hábitos de consumo más responsables desde colaboradores hasta consumidores finales.
¿Cómo fomenta Nestlé la cultura de la economía circular a través de la formación de los Clubes Ecológicos?
La economía circular es un componente clave de nuestra estrategia ambiental, a lo largo de toda nuestra cadena de valor, y de nuestro programa Reciclando Ando con Nestlé.
A través de los Clubes Ecológicos promovemos que los estudiantes comprendan el valor de reincorporar los residuos a nuevos procesos productivos y que reconozcan que cada persona tiene un papel importante en la correcta gestión de los residuos posconsumo para que se pueda dar una verdadera economía circular.
Lo anterior, mediante actividades educativas y prácticas donde los niños aprenden principios como: reducir, reutilizar y reciclar; fortaleciendo sus conocimientos e impulsando hábitos que contribuyan a reducir residuos innecesarios y a mantener los materiales en uso por más tiempo; evitando que terminen como basura en rellenos sanitarios o en el ambiente.
A la vez, pudimos compartirles qué productos son elaborados con materias primas recicladas fruto de nuestra alianza con Vanguardia, la cual consiste en recuperar 650 toneladas de plástico posconsumo para transformarlo en pelotas, bolsas, maceteras y otros productos.
¿Qué herramientas o recursos educativos aporta Nestlé a los talleres teórico-prácticos de esta edición?
Desde Nestlé ponemos a disposición contenidos educativos orientados a fortalecer conocimientos sobre: economía circular, reciclaje y consumo responsable.
Además de herramientas prácticas que ayudan a los estudiantes a identificar cómo separar correctamente los residuos y comprender el recorrido que siguen los materiales para ser aprovechados nuevamente dentro de modelos de producción circulares.
Nuestro objetivo es que estos talleres no solo transmitan conocimiento, sino que inspiren cambios de comportamiento. Queremos que los estudiantes descubran que pequeñas acciones cotidianas, como separar correctamente un empaque o reducir los residuos que generan, pueden tener un impacto positivo para el ambiente.
¿Cómo se traslada el impacto de las aulas a los hogares donde se consumen los productos de Nestlé?
Uno de los aspectos más valiosos de este programa es su efecto multiplicador. Los niños llevan lo aprendido a sus hogares y motivan a sus familias a incorporar prácticas como separar los residuos valorizables para reciclarlos de forma correcta.
Cuando un niño comprende por qué esto es importante y como él puede contribuir a cuidar el ambiente, se convierte en un agente de cambio dentro de su familia y su comunidad.
Esa transformación de hábitos es precisamente lo que buscamos impulsar desde Reciclando Ando con Nestlé. Consumidores más conscientes y comprometidos con modelos de consumo más responsables a favor del medioambiente.
Al ver la creatividad de los niños en el manejo de residuos, ¿Cuál es la mayor satisfacción para la empresa?
Para Nestlé la mayor satisfacción es comprobar que los niños comprenden que cada uno tiene un rol fundamental para dar una nueva oportunidad a los residuos y lograr así impulsar la circularidad de los materiales.
Ver su creatividad, entusiasmo y compromiso, más allá de los proyectos; nos llena de satisfacción al ver que estamos contribuyendo a formar una generación de consumidores más sensibles y corresponsables.