Tegucigalpa

Mejor servicio y aumento de tarifa, efectos del traspaso

Los modelos de Puerto Cortés, San Pedro Sula y Choluteca rinden excelentes frutos.

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10.10.2013

La municipalización del sistema de agua potable y alcantarillado sanitario de la capital mantiene enfrentada a la opinión pública, aunque todo apunta a que el traspaso no será posible.

Mientras los defensores del proceso alegan que el modelo centralizado actual es un fracaso, sus detractores acusan que la acción es una privatización disfrazada del servicio.

Además, los opositores se quejan que la comuna no tiene la capacidad para manejar una responsabilidad tan grande.

En ese sentido, EL HERALDO trae a la población capitalina los indicadores que han derivado de la municipalización del servicio en las principales ciudades del país.

Puerto Cortés, San Pedro Sula, Choluteca y Comayagua son un espejo donde se puede reflejar el rumbo que tomará la municipalización en el Distrito Central.

Proceso

La primera municipalidad en descentralizar su servicio fue Puerto Cortés. En abril de 1995 creó la División Municipal de Agua (Damco).

Posteriormente, se ratifica el traspaso de bienes del SANAA a la Alcaldía y luego aparece la empresa Aguas de Puerto Cortés, quien asume la operación del servicio en 1999.

Su similar San Pedro Sula siguió el mismo destino, al poseer desde 1990 la División Municipal de Agua (Dima) y concesionar el servicio a la compañía Aguas de San Pedro en el 2001.

Choluteca lo hizo en el 2001, como una condición del gobierno de Suecia al entregar un donativo de 30 millones de lempiras para mejorar el sistema.

Mientras que Comayagua es la única de estas regiones que descentralizó la administración del acueducto como parte de la ley, hasta 2009.

Mejoran índices

Indiscutiblemente los municipios antes mencionados poseen mejores indicadores de cobertura que en la capital.

En la metrópolis, un poco menos del 60 por ciento de la población está conectada al sistema del vital líquido.

Lo que demuestra una baja capacidad de cobertura, comparada a Puerto Cortés, con cien por ciento en este indicador.

San Pedro Sula presume de un 95 por ciento, mientras que Comayagua de un 90.

Por su parte, Choluteca posee 75 por ciento en el radio de distribución del agua para sus residentes, sobre todo del casco urbano.

Pero para tener este efecto se ha tenido que aumentar paulatinamente el régimen tarifario, el punto negro del proceso.

Ese ha sido el caso de Puerto Cortés y San Pedro Sula, mientras que en Comayagua y Choluteca no han variado los precios porque los mantienen promediados.

Temen privatización

Pero lo que más preocupa a la población capitalina es que la descentralización permita que la empresa privada maneje a su antojo la administración de los acueductos.

La ley indica que si bien las comunas serán las titulares del servicio, deberán conformar una empresa municipal descentralizada.

Aguas de Puerto Cortés y Aguas de Choluteca adoptaron el modelo de la sociedad anónima de capital variable, donde la comuna participa con una parte del capital.

En Comayagua existe una unidad municipal desconcentrada con autonomía y San Pedro Sula funciona con una concesión por indicadores de gestión, donde se establece que la empresa tiene que cumplir una serie de requisitos de calidad y cobertura.

Ricardo Velásquez, subgerente del SANAA, indicó que la empresa estatal todavía administra 13 acueductos y un sistema de alcantarillado.

Explicó que no solo el pasivo laboral se presenta como un obstáculo, sino que ciertas alcaldías también se oponen a la transferencia.

Asimismo, reveló que varias administraciones municipales han fracaso en el manejo de los sistemas.