El canto de los gallos anunciará el nuevo día y en el horizonte se romperá el alba. Los cálidos rayos del astro rey serán desplazados por un cielo opaco y gris que presagia el sacrificio más grande de Dios por la humanidad.
Amanecerá el Viernes Santo y en varios puntos de la ciudad valientes jóvenes esperan por una imparable sentencia: la condena a muerte.
En cada una de las 68 parroquias del Distrito Central, su feligresía revivirá con procesiones y eventos especiales la Pasión y Muerte de Jesús.
Calles y avenidas se convertirán una vez más en el escenario donde el drama del tortuoso camino hacia la cruz cobra vida al ser protagonizado por grupos de jóvenes artistas.
Santa pasión
En una ciudad de 1.5 millones de habitantes como lo es la capital de Honduras, puede advertirse el rostro de Jesús.
Y son precisamente jóvenes los que sienten la pasión de interpretar los últimos momentos del Hijo del Hombre en la tierra previo a su ascensión al cielo.
Tanto en Tegucigalpa como en Comayagüela está latente la tradición de realizar los cuadros vivos del Santo Vía Crucis, como una manera significativa de evangelizar a la población y mover a la reflexión de estar más cerca de Dios.
Pero sin duda alguna, las dos procesiones más esperadas y concurridas por la gente están en el centro histórico de Tegucigalpa y el barrio Lempira de Comayagüela, personificadas por muchachos de la parroquia El Calvario.
Es así que el pueblo de Jerusalén, con el Pretorio, el Senedrín y el Gólgota, se trasladará de manera especial a la avenida Cervantes y al populoso barrio de la ciudad gemela.
En el casco histórico es la feligresía de la Catedral San Miguel Arcángel, considerada las madre de las iglesias de Honduras, la que se encarga de mantener viva no solo la tradición sino la devoción de representar en vivo las escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios.
Este año, bajo la dirección de Rafael Ordóñez, la catedral está lista para poner en escena la obra “El Mártir del Gólgota”.
El personaje principal recayó este año en el joven Eduardo Antonio Mejía, estudiante de medicina de 23 años, cuya selección se realizó a través de un casting.
Eduardo pertenece a la pastoral juvenil de la catedral y además de su condición física, da buen testimonio de vida cristiana.
Esta es una de las novedades que ofrecerá la catedral en sus cuadros en vivo, donde participa un elenco de 22 jóvenes, quienes les darán vida a María la madre de Jesús, María Magdalena, el apóstol San Juan, José de Arimatea y el Cirineo, entre otros personajes.
“Este año vamos a renovar varios de los papeles en la representación de Jesús, vamos a agregar algunos signos, donde el pueblo se va a incluir en cada una de las estaciones. Son signos visibles como ponerse de rodillas, hacer oraciones específicas, pues lo que se busca es que el pueblo sea protagonista en las estaciones”, explicó Ordóñez.
En el vía crucis también participarán por primera vez los dos ladrones Dimas y Gestas, quienes acompañarán a Jesús en la crucifixión el próximo viernes Santo.
Esfuerzo
Detrás de la representación de los vía crucis en vivo están las horas intensas de los ensayos, pues son cientos de espectadores los que acuden a las calles a presenciar esta procesión.
Este es el caso además de la parroquia El Calvario, donde Mario Juárez, licenciado en administración de empresas, pondrá una vez más el talento de 11 años al protagonizar a Jesús de Nazareth.
“Me siento agradecido con Dios por darme la oportunidad de representar a Jesucristo, quien murió en la cruz por nuestra salvación”, expresó.
El próximo viernes Juárez, de 30 años, y un elenco de 70 artistas recorrerán el camino hacia El Gólgota desde el barrio Guacerique, frente a las instalaciones del asilo de ancianos María Eugenia.
Solemnidad
Los pasos dolorosos del Mártir del Gólgota, con la cruz a cuestas camino al Calvario, dejan huellas y han captado desde siempre la atención de cientos de feligreses.
Pese al sol abrazador y el calor sofocante, los ciudadanos no quieren perderse ningún detalle de las escenas en vivo de esta vía dolorosa.
Este Viernes Santo las calles de Tegucigalpa y Comayagüela se vestirán de solemnidad con la presencia de Cristo, que tiene rostro capitalino.