Tegucigalpa, Honduras.- Tras 27 días consecutivos de protesta, el alcalde capitalino Jorge Aldana regresó al edificio de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, ubicado en la colonia 21 de Octubre, sin abandonar su denuncia por un supuesto fraude electoral.
El retorno del edil ocurrió luego de haber permanecido en un carpa, desde el 9 de diciembre, en las afueras del Centro Logístico Electoral (CLE), instalado en el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), donde mantuvo una protesta permanente.
Durante casi un mes, Aldana dejó su responsabilidad de edil para concentrarse en las protestas, argumentando que el proceso electoral en el Distrito Central carece de transparencia y que se debe contar voto por voto.
El alcalde ha reiterado que mientras no se complete el conteo total de las actas, no puede hablarse de un resultado definitivo, pues, a su juicio, hacerlo sería validar un proceso incompleto y carente de legitimidad.
En ese sentido, el pasado 2 de enero presentó formalmente una apelación ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), buscando que se revisen los resultados y se garantice la voluntad popular expresada en las urnas.
Sin embargo, mientras el edil mantiene su protesta política, en las afueras de Infop y ahora en la municipalidad, crece el malestar ciudadano por su prolongada ausencia de la administración en Tegucigalpa y Comayaguela.
Vecinos de distintos sectores aseguran sentirse desatendidos y señalan que la ciudad enfrenta problemas urgentes en infraestructura, limpieza y servicios básicos que no admiten más retrasos.
Algunos capitalinos denuncian que varias obras han quedado paralizadas y que el alcalde no está dando el 100% como funcionario, al priorizar la protesta sobre la gestión diaria de la ciudad.
Uno de los reclamos más reiterados es la acumulación de basura en diferentes puntos de Comayagüela, donde promontorios de desechos invaden calles y avenidas, especialmente en el barrio La Concepción, la colonia Centroamérica Oeste y otros sectores críticos de Tegucigalpa.
“La ciudad está sucia y abandonada. Mientras el alcalde protesta, la basura sigue creciendo”, expresó una vecina del barrio La Concepción, quien pidió que se atienda de inmediato la recolección de desechos.
A los problemas de limpieza se suma el deterioro de la red vial, particularmente en el centro histórico de la capital, donde los baches obligan a los conductores a reducir la velocidad para evitar daños en sus vehículos.
“El centro de la capital está lleno de agujeros, principalmente frente al Museo Casa Morazán, donde uno tiene que pasar despacio para no arruinar el carro”, relató una de las entrevistadas.
La primera calle de Comayagüela rumbo al Cementerio General, la calle Monseñor Fiallos y las vías ubicadas detrás del colegio San Francisco presentan un avanzado estado de deterioro, según denuncian los vecinos.
Los habitantes de estas zonas aseguran que, pese a múltiples denuncias, no han recibido respuestas concretas de la Alcaldía Municipal del Distrito Central.
“En vez de estar pasando el tiempo en protestas, debería poner más atención a las obras de la capital y también de las aldeas”, manifestó Alexis Martínez, residente de la aldea Mateo, en el Distrito Central.
Mientras Jorge Aldana insiste en su lucha por el recuento de votos, la capital hondureña continúa acumulando reclamos ciudadanos que exigen una gestión municipal activa, capaz de atender las urgencias cotidianas.