Falso
Acceso con registro
Tegucigalpa, Honduras.- Para miles de personas en el Distrito Central, la entrega constante de hojas de vida y solicitudes de empleo se ha convertido en una dinámica que, pese al paso del tiempo, permanece como una esperanza latente, aunque sin frutos inmediatos.
En este contexto, la búsqueda de una oportunidad laboral en la capital de Honduras no solo representa una necesidad económica, sino también un ejercicio de resiliencia y expectativa, en el que cada solicitud entregada renueva el deseo de salir adelante.
Pese a ello, datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que, durante 2025, alrededor de 46 mil personas manifestaron no contar con un trabajo en el Distrito Central .
La cifra, además de preocupante, posiciona al Distrito Central como la ciudad con el índice de desocupación más alto a nivel nacional, equivalente al 8.1 % de la tasa de desempleo en la capital.
Según Juan Umanzor, jefe del Departamento de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la falta de empleo en la capital obedece en gran medida a un factor poblacional, ya que el Distrito Central es la ciudad con mayor cantidad de habitantes del país, con aproximadamente 1.7 millones de personas y, al mismo tiempo, con una amplia fuerza laboral que ronda las 574 mil personas.
“Entre más gente hay, es más difícil encontrar trabajo. Ese es un factor determinante para que el mercado laboral logre absorber, o no, a las personas que pueden y quieren conseguir empleo”, explicó.
El economista además apuntó que, en comparación a la famosa capital industrial , San Pedro Sula -ciudad que cuenta con unos 600 mil habitantes-, Tegucigalpa no se caracteriza por un enfoque predominantemente industrial, como ocurre en el departamento de Cortés.
“No es que no haya empresas o actividad industrial en Tegucigalpa. Sí existe un fuerte componente de empleo, especialmente el empleo público; sin embargo, este tipo de trabajos suele ser más volátil y no regula completamente las tasas de empleo”, apuntó.
De acuerdo con Umanzor, uno de los factores determinantes del desempleo a nivel nacional es el nivel educativo, ya que, paradójicamente, entre más especializada sea una persona, “más difícil será conseguir empleo”.
“Entre más años de estudio tienen las personas, menos posibilidades hay de que queden empleadas o de encontrar trabajo. Los datos muestran que es más fácil acceder a un empleo con menos años de estudio que contando con educación superior”, aseveró.
No obstante, subrayó la necesidad de que el país continúe formando profesionales, ya que la educación superior es un pilar fundamental para reducir el desempleo a largo plazo.
Asimismo, consideró que, si bien la educación universitaria en Honduras es sólida, persiste una brecha entre la formación académica y las competencias que demanda el mercado laboral, situación que, hasta la fecha, sigue pasando factura a miles de hondureños en la capital.