La expansión silenciosa del fentanilo en Honduras: "Si hay consumo viene una cadena de tráfico"

Expertos lamentaron que en Honduras no se está aplicando el sistema de alerta temprana para registrar los casos de pacientes que dan positivo a la droga en los hospitales

  • Actualizado: 25 de febrero de 2026 a las 18:05
La expansión silenciosa del fentanilo en Honduras: Si hay consumo viene una cadena de tráfico

Tegucigalpa, Honduras.- En Honduras ya circula, aunque de forma silenciosa, una droga sintética más peligrosa y potente que la cocaína, morfina y heroína: el fentanilo.

Se trata un opiáceo sintético que de forma lícita se utiliza en la medicina como analgésico y anestésico, pero cuya producción se puede concretar hasta "en la cocina de una casa", advirtieron varios expertos durante el Foro Alerta Precursores: Desafíos de la amenaza del fentanilo en Honduras, organizado por la Asociación para el Desarrollo y Superación de la Pobreza (Ahdesup) y el Comité Honduras Alerta.

Los especialistas en medicina, química, psicología, seguridad y crimen organizado recordaron que muchas drogas sintéticas, como la heroína, cocaína, anfetamina, metanfetamina, LSD y fentanilo requieren de precursores (sustancias químicas legales) para su fabricación, lo que hace más fácil su producción y distribución.

"No necesitas 20 jornaleros, necesitas dos químicos o dos cocineros que te la hagan y no necesitas grandes extensiones de tierra ni depender de sequías ni nada de eso. Este cambio de juego genera todo para el crimen organizado, absolutamente todo. Pueden transportar mucho con cargas más ligeras, pueden generar muchísimo dinero", advirtió Óscar Balderas, periodista mexicano especializado en seguridad pública y crimen organizado.

Esto tiene impacto en la población, ya que mientras el crimen organizado abarca más espacio en el mercado, los consumidores se van haciendo dependientes, hasta convertirse en "zombies" de la droga, como se ve en muchos lugares de Estados Unidos. En México la situación es diferente, pues las estructuras criminales son quienes la distribuyen y hasta la ofrecen en "paquetes" a los migrantes que van en ruta para que no sientan dolor ni hambre.

"En Honduras todavía no se llega a ese punto", advirtió el experto en seguridad pública y crimen organizado, pero sí se está en la etapa en la que es un país de tránsito y almacenamiento.

"Si este problema no se atiende pronto, esto se vuelve un tema de consumo. Y cuando se vuelve un tema de consumo, viene inmediatamente una cadena de tráfico internacional", advirtió.

Incluso, puso sobre la mesa que si los grupos criminales de Honduras ven todas las condiciones, podrían acaparar este mercado en Centroamérica y hasta México.

“Esto le pasó a México. Como no había incentivos decidimos que lo mejor era barrer el problema debajo de la alfombra y por muchos años negamos que hubiera, incluso, decomisos de fentanilo, lo cual era una locura. El expresidente López Obrador salió muchas veces en las conferencias matutinas a decir que no había fentanilo en México y una semana antes, el Ejército salía con un comunicado de prensa diciendo ‘decomisamos 1,500 kilos de fentanilo’”, comentó Balderas.

Esta misma situación, según otro de los expertos, ocurre en Honduras, pues las autoridades policiales hablan de decomiso de fentanilo en los puertos (como pasó en 2023 en Puerto Cortés), pero luego no dan detalles sobre lo que pasó con la droga o de dónde provenía.

Los expertos participaron en el Foro Alerta Precursores, donde advirtieron de los peligros del fentanilo. El evento fue organizado por la Asociación para el Desarrollo y Superación de la Pobreza (Ahdesup) y el Comité Honduras Alerta.

Implementación de políticas

Honduras cuenta desde 2024 con un sistema de alerta temprana (SAT) para identificar las nuevas sustancias psicoactivas (NSP), drogas sintéticas ilícitas, y la amenaza de las sustancias relacionadas con el fentanilo, los opioides sintéticos no médicos, derivados anfetamínicos ilícitos, así como otras sustancias que están sujetas a fiscalización internacional. El problema es que ese sistema no está funcionando completamente, lamentó la doctora Claudia Caballero, de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Afirmó que se conocen todos los protocolos, pero al momento de tratar a los pacientes que llegan a los hospitales del país los médicos no tienen ni el tiempo y, en muchos casos, ni la voluntad de llenar los formularios. Dijo que por esta razón no hay datos estadísticos que permitan conocer el impacto de las drogas sintéticas en la población.

“El problema es que un hospital le llega un paciente que ha consumido una droga, pero el médico no solo está con ese paciente, porque está con pacientes de diferentes patologías, entonces llega el punto en el que va llenar y decir: ‘este paciente me llegó con estos síntomas, voy a mandar a hacer la prueba rápida, me salió positivo en opioides, entonces veré si en la prueba rápida es fentanilo’. Esos datos para el sistema de alerta temprana nos serían de gran utilidad, pero no se está dando”, condenó.

Carlos Castro, psicólogo de Casa Alianza, por su parte, dijo que en Honduras hay protocolos para tratar con adicciones a la marihuana, cocaína, tabaco, etc, pero el fentanilo está pasando desapercibido. “Vemos este tema como que nunca va a llegar a nuestro país y eso nos lleva a que no trabajemos en nuestras defensas, en el sentido de prepararnos para esas situaciones”, consideró.

La doctora Ingrid Barahona, médico especialista en anestesiología, reanimación y dolor, también mostró su preocupación sobre el uso de fentanilo ilícito, pues para la medicina se ha convertido en esencial.

En su participación, enumeró cuatro situaciones que podría ocurrir si en el país aumenta el consumo de fentanilo, dejando claro que eso provocaría, en primera instancia la saturación de las salas de emergencia y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI); también provocaría mayor uso de naloxona (utilizado para contrarrestar sobredosis de opioides), que, a su vez, se traduciría en un posible desabastecimiento hospitalario.

“Como anestesióloga y como profesional comprometida con la salud pública, considero que el abordaje de los precursores del fentanilo no debe centrarse únicamente en la represión, sino en la prevención inteligente, la regulación equilibrada y la coordinación interinstitucional”, sugirió.

Los invitados hicieron un llamado a las autoridades a actuar lo antes posible, pues Honduras está en una etapa que México ya pasó hace seis o siete años, cuando solo era un país de tránsito de fentanilo, sin embargo, ahora es un consumidor más.

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Haydi Carrasco
Haydi Carrasco
Periodista

Periodista por la UNAH. Coeditora y redactora de la sección de Datos e Investigación de El Heraldo Plus. Cubre temas relacionados con salud, educación, migración, medioambiente, derechos humanos y género. Con experiencia en periodismo de datos y visualización.