En la escuela Álvaro Contreras, ubicada en el barrio El Chile, hace varios años los salones de biblioteca y los talleres de actividades prácticas permanecen cerrados por falta de maestros.
Fernando Ortiz, subdirector del centro educativo, manifestó que en este centro educativo se han quedado plazas sin cubrir producto de jubilaciones o traslados que por motivos personales han solicitado sus compañeros.
Sin embargo, estas plazas nunca se cubrieron y esto ha generado el cierre de varios talleres de actividades prácticas.
Una situación similar viven los alumnos de la escuela Reino de los Países ubicada en la colonia Miraflores Sur, donde 70 alumnos son atendidos por seis maestros, lo que indica que un maestro tiene a su cargo el 10 alumnos.
Estas situaciones contradictorias tienen diferentes causas, aseguran los docentes, entre ellas destaca la inseguridad que ha obligado a muchos mentores a solicitar traslados de emergencia.
“Los docentes ya no buscamos comodidades para trabajar, ahora nuestra misión es colocarnos en una zona segura”, dijo una entrevistada, quien prefirió el anonimato.
Según la afectada, en su escuela ha sido víctima de todo tipo de vejámenes por parte de los delincuentes, por lo que aseguró que su estadía en el centro educativo ahora depende las autoridades educativas.
Problemas como estos se registran también en escuelas y colegios como Rafael Pineda Ponce de la colonia Villa Nueva y la escuela José Ángel Ullóa, que funciona en la colonia del mismo nombre.
El aparente déficit de maestros en algunos centros educativos es contradictorio si se compara con el registro de 10,739 docentes que tiene la Dirección Departamental de Francisco Morazán en la capital.
Según los informes de esta dependencia, el 74.75 por ciento de los 14,519 docentes que hay contratados en el departamento laboran en la capital.
De acuerdo al informe, los maestros imparten clases en un promedio de 700 edificios en los que funcionan un aproximado de 1,179 centros educativos en diferentes horarios y modalidades.
Además se tiene contabilizado que este mismo número de maestros le imparten el pan del saber a unos 310 mil alumnos de prebásica, básica y media en Tegucigalpa y Comayagüela.
Cabe mencionar que en los 27 municipios restantes de Francisco Morazán solo hay contratados unos 3,780 maestros, que representan el 25.25 por ciento del total de plazas.
Es por ello las autoridades de Educación realizan un estudio de la distribución de las plazas para establecer a qué se debe la sobrecarga de docentes en algunos centros educativos y un déficit en otros.
Nuevas disposiciones
Según las autoridades, la causa que ha originado este desorden en la distribución de los maestros ha sido la pésima administración del sistema.
Es así que en los últimos años se ha puesto al descubierto una serie de irregularidades que revelaron la necesidad de cambiar el destino de la educación en todo el país.
Digna Rivera, directora departamental de Francisco Morazán, aseguró que una de las metas trazadas en este período es la reestructuración del talento humano para optimizar los recursos del Estado y garantizar la educación de los alumnos en todos los niveles.
En ese sentido, la funcionaria informó que ya se inició un proceso de verificación de
las necesidades de cada centro.
Añadió que para esta labor se tomaron los datos de la matrícula preliminar que enviaron los directores distritales, y se sacó la relación en base a 40 alumnos, que es el promedio que atiende un maestro.
“Esta medida ha permitido una reorganización de personal que sobraba en unos municipios y que faltaba en otros”, dijo.
Agregó que la comisión técnica que preside tiene la responsabilidad de agilizar el proceso administrativo que permita reubicar el personal para aprovechar el recurso humano y financiero que hay en este departamento.
“Hemos iniciado a reubicar y a legalizar la actividad académica de todos los docentes de este departamento”, apuntó.
Por su parte, los docentes de los centro educativos esperan que la organización permita generar un clima de equidad en los centros educativos.