En busca de exprimir hasta el último centavo de los ingresos extra que recibieron los ciudadanos por concepto de aguinaldos, los comercios adelantaron su temporada de descuentos.
Como si se tratara de una competencia por el menor precio, las cadenas de tiendas por departamentos ofrecen rebajas desde el 50 a 55 por ciento.
Seducidos por estas ofertas, los ciudadanos han abarrotado las tiendas en busca de artículos navideños para terminar de decorar la casa o para el año próximo; ropa, zapatos, electrodomésticos, muebles y toda clase de artículos para el hogar.
Locura total
Las enormes filas en las cajas registradoras no impiden que los compradores cesen en su deseo de adquirir algunos artículos suntuarios.
Alejandra Romero, una capitalina residente en Lomas del Guijarro Sur, asegura que para poder renovar la decoración navideña de su hogar en 2012, las ofertas de fin de año son su mejor opción.
'Para cuando vuelva la Navidad no voy a encontrar precios como los de ahora, así que ya garanticé un ahorro en mi bolsillo para 2012', afirmó.
Como Alejandra, cientos de ciudadanos han anticipado sus compras de artículos decorativos de Navidad para 2012.
Según Cindy Coello, gerente de mercadeo de Stock, los ciudadanos buscan los artículos de mejor calidad a menor precio durante esta época de descuentos.
'Las ofertas son una alternativa para las personas precavidas que no desean que la Navidad venidera les sorprenda con los mismos adornos del año anterior', aseguró.
La locura es tal que las dependientas de las tiendas son insuficientes para atender a la multitudinaria demanda de los clientes.
Un simple rótulo de ¡SALE! o ¡DESCUENTOS! basta para atraer como un imán a los compradores.
Las tiendas ubicadas en los centros comerciales, mercados y la plaza Central se mantienen con gran afluencia de clientes en busca de las últimas novedades de la moda invernal para recibir los fríos vientos de diciembre 2012.
La renovación del guardarropa parece ser el tema más importante para los jóvenes que han pasado de comprar dos mudadas para la vestimenta de las fiestas de fin de año a docenas de prendas que les permitan variar su atuendo durante el año venidero.
Los ahorros parecen haber pasado a un segundo plano y el tema común entre los consumidores es estirar cada lempira durante esta temporada de rebajas.