El proyecto para culminar el polémico anillo periférico entró a la siguiente fase: la de ver por fin la realización de obras grises.
La construcción del paso a desnivel a la altura de la colonia Divino Paraíso es tal vez la obra más importante y grande.
La compañía contratista Astaldi confirmó que la infraestructura comenzó a ejecutarse el lunes pasado, con la preparación del relleno que servirá como base.
Previamente, los empleados retiraron el puente inconcluso que yacía en la zona, fruto de los trabajos sin terminar de gobiernos anteriores.
La idea es levantar una obra que permita agilizar el tráfico que proviene tanto del anillo periférico como de las colonias Divino Paraíso y Cantarero López.
En ese sentido, se levantará una caja puente con un sistema de rampas que alcanzarán los seis metros de altura, por donde transitarán los automóviles que recorren el circuito.
Las rampas de entrada del puente -en dirección hacia Mateo- tendrán una distancia de 500 metros, mientras que el sector de salida tendrá 250 metros de longitud.
Las vías estarán separadas por un metro de distancia y cada una poseerá dos carriles.
Por el acceso inferior de la caja puente circulará el parque vehicular procedente de la Divino Paraíso y la Cantarero López, que servirá como cruce entre las dos colonias.
Paralelo a este desnivel, se instalarán cuatro rampas laterales que permitirán conectar el anillo periférico directamente con dichas colonias.
Los supervisores de Astaldi recordaron que, igual que otros tramos de la carretera, el puente sufrió cambios para reducir el costo por indemnizaciones y obtener un área de afectación mínima de 1,574 metros cuadrados.
Los ingenieros estiman que dentro de tres meses podrá finalizar esta obra, momento en que el proyecto alcanzará un 25 por ciento de avance.
La conclusión total de los 7.1 kilómetros de la cuarta y última etapa se tiene prevista para finales de diciembre del presenta año, según el contrato.
Obras complementarias
A lo largo de la última etapa, ya se han instalado cuatro kilómetros de tubería, 20 pozos sépticos y 60 tragantes que permitirán drenar el agua lluvia.
La Asociación de Constructores e Ingeniería (ACI), compañía supervisora, señaló que el sistema pluvial está acoplado en un 90 por ciento. El restante corresponde a los tramos de los pasos a nivel y desnivel próximas a ejecutarse.
Otra obra de gran envergadura será un paso a desnivel en la salida a Valle de Ángeles, por medio de tres elevaciones que se sobrepondrán a las arterias existentes.
Esto permitirá que no se realice ningún alto en la zona, independientemente hacia el punto al que se dirija, ya sea Valle de Ángeles, 21 de Octubre, anillo periférico o bulevar Los Próceres.
Asimismo, en los sectores de la Arturo Quezada, Israel Norte, desvío a Los Laureles, salida a Lepaterique y el hospital María se realizarán pasos a nivel para agilizar el tráfico.
Por otra parte, se prevé completar la carpeta asfáltica en al menos cuatro kilómetros de la última etapa y completar 400 metros de un muro de gaviones.
Trabas y costos adicionales
Sin embargo, la ejecución de la última etapa devela el pésimo trabajo que realizaron gobiernos y empresas anteriores.
En el caso de la Divino Paraíso, los encargados de la obra encontraron capas subrasantes de pésimo estado, sin cubrir los requisitos mínimos.
La capa subrasante es el suelo inferior donde se erige la construcción, por lo que debe cumplir con condiciones de plasticidad, peso y ángulo de fricción, entre otras, para soportar la infraestructura.
La empresa ejecutora había removido hasta el miércoles unos mil metros cúbicos del antiguo relleno que han identificado como deficiencias.
En ese sentido, ACI no descarta que se deban reemplazar más porciones de capa en mal estado, según las evaluaciones que han realizado.
Cabe señalar que el levantamiento del paso a desnivel implica el acoplamiento de unos 40 mil metros cúbicos de relleno, pues se compactarán a lo largo de la caja y sus rampas.
La clave radica en los costos adicionales que derivan de los trabajos no previstos en el contrato, pero necesarios en el campo.
Por otra parte, la falla de la colonia José Ángel Ulloa continuará siendo un peligro latente en el diseño del anillo periférico, pues únicamente pavimentarán ese tramo, sin mayor arreglo.
Según los estudios de ACI, en ese punto se necesita un paso aéreo de unos 250 kilómetros que sortee la deficiencia natural, sin embargo, se necesitan 600 millones de lempiras para edificarlo y no existe fuente de financiamiento.