Cortés, Honduras.- En el momento que se aprestaba a iniciar su jornada de trabajo en los fértiles campos de la sierra El Merendón, en las montañas que rodean San Pedro Sula, un agricultor fue ultimado de un certero disparo de arma de fuego.
Como todos los días, Carlos Alberto Arriaga, se levantó de madrugada para iniciar la faena en sus tierras, a cuidar sus parcelas sembradas de una variedad de hortalizas; había caminado unos 50 metros, tras salir de su humilde casa, cuando un sujeto lo esperaba para matarlo.
Eran las 4:30 de la mañana, cuando un potente disparo de una escopeta se escuchó en toda la comunidad de Peñitas Arriba; los primeros en sorprenderse fueron los parientes de don Carlos, quienes rápidamente salieron de su casa para ver que estaba ocurriendo.
Al salir, encontraron tirado a don Carlos Alberto, con un disparo en su cabeza, y ya no tenía signos vitales. Aunque salieron casi al instante de escuchar la detonación, no pudieron ver quién fue el criminal que le quitó la vida a su deudo.
Su cumpleaños 52
Un hermano del fallecido contó que "ayer estaba celebrando su cumpleaños. Ayer nos miramos y le dije: mirá, yo me voy a ir ahora (ayer) porque un carro lo llevaba a él, pero cobraba muy caro y le digo: mejor yo me voy a ir ahora y vos te vas en la moto con Kevin, el hijo de él".
El familiar relató que él trabaja de jornalero, y que su hermano Carlos y sus sobrinos, venden verduras y frutas en el mercado El Rápido, en la ciudad industrial de San Pedro Sula.
"No. Gracias a Dios nosotros no nos metemos con nadie aquí, Nosotros somos humildes. Míreme, trabajando estaba yo ahorita y me vine. ¡Me dieron esa fatal noticia, yo no lo creo todavía!", expresó el hermano del fallecido, en respuesta a si tenía enemistades con alguna persona.
Arriaga era padre de cinco hijos, tres de ellos se dedican a las labores agrícolas en El Merendón, a unos 10 kilómetros de donde se dio su muerte. La Policía Nacional (PN) llegó al lugar para realizar el proceso del levantamiento del cuerpo y llevarlo a la morgue del Ministerio Público (MP), en San Pedro Sula.
Las autoridades policiales, y en este caso la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), están en la obligación de dar con el paradero de él o los asesinos, y esclarecer las causas que motivaron este hecho violento.
Entre el 1 de enero y el 18 de junio del 2026, el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol), ha contabilizado un total de 1,138 homicidios en el territorio hondureño.