El clima de inseguridad en la conflictiva colonia Villa Cristina sumó otra víctima mortal. La tarde de ayer murió un joven al ser atacado a balazos con armas automáticas por malhechores que se conducían en un vehículo.
Las autoridades competentes no lograron identificar a la víctima debido a que no portaba documentos personales, según informó la Policía en forma preliminar.
Equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Unidad de Análisis de la Policía Preventiva realizan las averiguaciones orientadas a establecer los móviles del sangriento suceso y a identificar a los responsables.
El crimen
Alrededor de la 1:00 de la tarde la Policía fue notificada de que en dicho sector yacía el cuerpo inerte de un joven que fue ejecutado a balazos por malhechores no identificados.
Agentes de la Policía Metropolitana se movilizaron a realizar las investigaciones preliminares orientadas a conocer los pormenores del crimen.
En una calle de tierra, a unas dos cuadras de la posta policial, localizaron el cadáver tendido boca abajo en el centro de la calle y con disparos en la cabeza que le destrozaron la masa encefálica.
Mientras tanto, en la escena del crimen se encontraron varios casquillos de bala disparadas con fusil AK-47, los que fueron levantados por técnicos de la Sección de Homicidios de la DNIC.
La víctima tenía entre 20 a 25 años de edad y era de piel blanca. Vestía un pantalón jeans azul, camiseta manga corta de color negro, estaba descalzo y tenía puestas unas calcetas blancas.
Tenía las manos amarradas para atrás con un cordón de zapato, un guante rojo en la mano izquierda y tiros de gracia en la cabeza.
Empleados del Ministerio Público y un equipo de la DNIC realizaron el reconocimiento legal del cadáver e iniciaron las investigaciones del caso.
Taxi “brujo”
Agentes de la Sección de Homicidios de la DNIC realizaron una serie de averiguaciones en el lugar con el fin de conocer los pormenores de cómo se produjo el hecho sangriento.
Testigos revelaron que varios malhechores llevaron al infortunado al sector a bordo de un taxi “brujo”, lo bajaron en el centro de la calle y le dispararon con armas largas tipo fusil matándolo en el acto.
Tras consumar el hecho sangriento, los criminales huyeron en el mismo vehículo dejando el cuerpo inerte tendido boca abajo en el centro el centro de la calle.
Además de varios casquillos, en la escena del crimen quedó un proyectil sin percutir de arma automática.
Algunos moradores aseguraron que el fallecido no era residente del sector, por lo que la Policía presume que fue raptado en otro punto de la capital y llevaron a esa colonia a quitarle la vida.