San Pedro Sula, Honduras.- Este viernes -7 de agosto- en audiencia de procedimiento abreviado Daniel Antonio Meraz Cáceres admitió su participación en el femicidio de su pareja, la enfermera Elvia Mercedes Gómez López.
La audiencia se desarrolló de forma virtual en el Juzgado de Letras Penal de Villanueva. Meraz compareció ante la jueza estando en un cubículo especial de la granja penal de El Progreso, Yoro.
El portavoz del Poder Judicial en San Pedro Sula, Rudy Barahona, informó que el imputado "reconoció de viva voz ante la jueza que participó, o que fue el hechor, en la muerte violenta de su compañera de hogar".
Barahona indicó que la audiencia en la que se dará a conocer la sentencia contra Meraz se fijó para el próximo 12 de agosto. Añadió que por el delito de femicidio agravado la pena podría oscilar entre 18 a 25 años de cárcel. No obstante, existe la posibilidad de que la pena se reduzca ya que el acusado admitió su culpa.
"El ente fiscal está solicitando de ese rango una pena media, y la defensa una pena mínima, de tal forma que el próximo miércoles vamos a conocer la sentencia que emita la jueza", amplió.
El hecho ocurrió el pasado 3 de junio en la colonia Santa Fe del municipio de San Manuel, Cortés. Este suceso causó consternación en la población hondureña. Gómez López era reconocida por trabajar en una farmacia en el sector de Planes. Era madre de dos niños de 12 y 7 años.
La enfermera fue hallada sin vida en su habitación luego de que sus hijos tuvieran sospechas de que algo andaba mal con ella, por lo que le solicitaron ayuda a vecinos. Estos al entrar al cuarto encontraron a Gómez tendida en la cama, sin signos vitales.
El principal sospechoso del crimen fue Meraz Cáceres por su historial de comportamiento agresivo, posesivo y de celos, según denunciaron los familiares de Gómez, sumado a que la relación entre ambos ya era muy tensa. Además, Medicina Forense reportó que la víctima tenía signos de asfixia por estrangulamiento.
Seis después del crimen, el 9 de junio Meraz se entregó voluntariamente a las autoridades para enfrentar su proceso judicial.
Ahora que admitió su delito, familiares, amigos, conocidos y sectores de la población esperan que se le castigue adecuadamente conforme a la gravedad de sus actos.