Tegucigalpa, Honduras.- En su casa y frente a su familia, un hombre fue ejecutado a disparos por sicarios, la noche del sábado, en uno de los barrios más populares de la capital.
El crimen ocurrió en el barrio Buenos Aires, cerca del casco histórico de esta ciudad, alrededor de las 9:15 de la noche, cuando la víctima acababa de entrar a su casa, después de llegar de la calle.
El fallecido fue identificado como Luis Alberto Oliva Núñez, de 54 años de edad, con domcilio en el sector conocido como Azcona, en el antañón Buenos Aires; originario de San Antonio de Flores, en el departamento de Choluteca.
Luis Alberto sólo tenía unos minutos de haber entrado a su vivienda, y como si le estuviesen dando seguimiento, los malvivientes entraron también tras de él
Así sucedió
Información preliminar en poder de la Policía Nacional (PN) detalla que los atacantes ingresaron a la casa; todos andaban vestidos con indumentaria policial y militar.
Los miembros de la familia del ahora occiso se alarmaron, sabiendo de que no se trataba de algo normal. Los gatilleros si dirigieron rápidamente a Luis Alberto, lo tomaron por la fuerza, y aunque las mujeres y los demás parientes, les suplicaron que no le hicieran daño, los uniformados lo sacaron de la casa por la fuerza.
Sin importar su presencia, los criminales lo tiraron al suelo y abrieron fuego contra la humanidad de Oliva Núñez, matándolo en el acto, ante la mirada aterrorizada y el llanto de toda su familia.
Los sicarios tomaron uno de los estrechos callejones de Buenos Aires, para escapar de la escena de muerte, habiendo logrado su cometido. Los familiares de Luis Alberto intentaron reanimarlo, pero fue imposible. Él murió de inmediato.
Como ocurre en todas las escenas similares y como lo establece el proceso legal, agentes de Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y personal de Medicina Forense, junto a un fiscal del Ministerio Público (PM), realizaron el levantamiento del cuerpo, para después trasladarlo a la morgue del MP.
A las 9:20 de la mañana de este domingo, los restos mortales de Luis Alberto Oliva Núñez fueron retirados de la morgue, por parte de su familia, para velarlo y luego darle terraje. El fallecido no trabajaba, y su último empleo fue como guardia de seguridad.