Tegucigalpa, Honduras.- Pese a los diferentes operativos, prohibiciones, incautaciones y multas “antipólvora”, Honduras registró más de 10 menores ingresados en centros asistenciales del país a causa de la temida pólvora.
Según los diferentes centros hospitalarios a nivel nacional, el uso de pólvora pesada es la principal causa de quemaduras, e incluso, amputaciones totales y parciales en menores de edad.
En el Hospital Escuela de Tegucigalpa ingresó un menor proveniente de La Trinidad, Comayagua, quien perdió dos dedos cuando un mortero, que había recogido del suelo luego de la quema del famoso “año viejo”, le explotó en la mano izquierda.
Al norte de la capital, el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula informó el ingreso de tres menores de edad, de los cuales, uno fue perdió un de dedo por un mortero.
“Es lamentable tener que dar estas noticias. El niño de seis años ingresó ayer por la tarde —31 de diciembre— según relata su padre, estaban en una iglesia cuando alguien le dio un mortero que explotó en su mano. Lamentablemente, perdió uno de sus deditos y ya fue intervenido por ortopedia", explicó Escarleth Mejía, doctora del hospital sampedrano.
Como parte de la reincidencia, en Talanga, Francisco Morazán, un menor de 9 años también fue victima de la explosión de un mortero, lo que causó la amputación su mano izquierda.
Los otros casos ocurrieron en diferentes puntos del país.
Cero incidencias
Según las autoridades de la Fundación para el Niño Quemado (FUNDANIQUEM) en Tegucigalpa, a diferencia del pasado 24 de diciembre —fecha en la que se reportaron 13 menores ingresados por manipulación de pólvora— en Año Nuevo 2026 no tuvieron afectados.
"En este fin de año no ingreso ningún paciente, solo se manejó de manera ambulatoria un paciente que presentó quemadura por líquido caliente, ingresaron más pacientes en la fecha del 24 y 25 de diciembre", aseguró la Judith Andino, psicoterapeuta del centro médico infantil.
Sin embargo, mencionó que la quemadura por pólvora en los menores de edad va más allá de una afectación física, ya que también representa un impacto psicológico.
"Desde el punto de vista psicológico, los menores tienen afectaciones en su autoestima, su imagen corporal, logran desarrollar trastornos depresivos, ansiosos e incluso, de adaptación debido a las marcas que quedan en el cuerpo o la perdida de una parte del cuerpo", explicó.
Edades
La pscoterapeuta apuntó que entre las víctimas por quemaduras de pólvora destacan los preadolescentes y adolescentes, edades que rondan desde los 10 hasta 17 años.
Por lo que, recomendó a la población hondureña mantenerse alerta ante el uso de pólvora, electrodomésticos y artefactos a altas temperaturas para evitar cualquier tipo de quemaduras en los menores de edad.
"Se recomienda evitar comprar pólvora a los niños, o darles dinero y mandarlos a comprar ese tipo de productos", finalizó.