Tegucigalpa

Comienza transformación del modelo sanitario

Autoridades inauguraron en Zambrano uno de los 30 centros donde operarán los equipos que visitarán a los pacientes en sus hogares.

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27.09.2013

Vieja, olvidada, enjuta de carnes y casi moribunda. Arde de fiebre de abandono, la flema ahoga sus esperanzas, respira con dificultad y su pulso es cada vez más lento.

En sus 435 años de aniversario, Tegucigalpa ha quedado en cuidados intensivos.

Un cuadro clínico estremecedor que sale a relucir todos los días en las largas filas de pacientes que abarrotan los centros de salud en busca de respuestas, pero que solo encuentran más problemas.

Y para empeorar la postración de la metrópolis, aparece la crisis de salarios atrasados a personal médico y administrativo que opera desde los hospitales hasta las unidades de los barrios y colonias.

En tanto, la salud, en lugar de un derecho humano, continúa siendo un medicamento de alto costo y difícil acceso para los más pobres.

Cambio de modelo

No obstante, el remedio que tanto necesita la ciudad podría llegar con un cambio al tipo de tratamiento.

Las autoridades de la Secretaría de Salud y la Región Metropolitana lanzaron ayer en el Distrito Central y varios municipios de Honduras el nuevo modelo sanitario integral de atención.

El evento del Distrito Central se desarrolló en la Fundación Libertad para los Oprimidos de la aldea de Zambrano.

El esquema pregona que sea el personal médico quien llegue hasta los pacientes y no al contrario, como sucede en la actualidad, según los postulados del proyecto.

“Estamos cumpliendo con una mora social para que la gente de pocos recursos tenga atención médica”, expresó el ministro de Salud.

Y es que, según el funcionario, el 30 por ciento de la población -que representa unos dos millones de hondureños- no pueden o difícilmente logran acceder a la salud.

Pero más allá de la infraestructura, la fórmula consiste en integrar equipos de profesionales en servicio social -doctores, enfermeras profesionales y técnicos en salud- para realizar las visitas domiciliarias.

Es de resaltar que en la Fundación Libertad para los Oprimidos de Zambrano quedó en función el cuerpo médico que aplicará el nuevo esquema.

Y es que ya se capacitaron e integraron 19 de los 30 equipos que operarán en las ciudades gemelas, indicó el director de la Región Metropolitana.

Estos elementos, detalló, están bajo la coordinación de los centros de salud de Los Pinos, San Miguel, El Chile, Zambrano y La Cañada.

“No venimos a crear nuevos centros de salud, sino a fortalecer y a ampliar las unidades que ya están establecidas”, aclaró el funcionario.

En la unidad de San Benito de Los Pinos, los visitadores cubrirán el sector A y 21, así como las aldeas de Santa Elena, Aguacate y El Tablón.

El personal del Cesamo de El Chile recorrerá los hogares de Río Abajo y La Cataluña; mientras que en la San Miguel operarán en la colonia El Sitio.

En tanto, el grupo de Zambrano trabajará en las comunidades de La Botija, Villas del Porvenir, San Francisco de Soroguara, Río Frío, San Matías, Ciudad España, Zambrano y Divina Providencia.

Las aldeas La Cañada y San Isidro quedan en la égida del Cesamo de La Cañada.

En estos puntos las autoridades estiman que brindarán salud y asistencia a unas mil personas, sobre todo del área rural.

Cada equipo tendrá una cobertura de unas 300 a 600 familias y contará con el apoyo de voluntarios, los cuales deben poseer una carga máxima de 60 hogares, indicó el ministro del ramo.

Según Pineda, la prevención, la promoción y la rehabilitación son los pilares del modelo sanitario, similar al aplicado en Las Colinas, Santa Bárbara.

Cabe señalar que también se inauguraron unidades en la Montaña de la Flor, Francisco Morazán; Los Bordos, San Pedro Sula; y Concepción del Norte, Santa Bárbara.

A nivel nacional se crearán 115 unidades de salud familiar comunitaria en 30 municipios que beneficiarán a unos 400 mil ciudadanos.

Crisis continúa

Pero tal parece que la metrópolis ha sido sometida a un coma inducido para pronto caer a un estado vegetativo.

Al menos así se refleja en la crisis permanente de desabastecimiento, la falta de fondos, los salarios atrasados a personal médico y administrativo, las huelgas sindicales, la sobrepoblación de pacientes y la politización.

Y mientras el alto mando anuncia la nueva estrategia de atención, la crisis se agudiza desde los hospitales primarios hasta los más humildes sectores.

La unidad de la San Miguel es el espejo de lo que sucede en los restantes 63 Centros de Atención Médica y Odontológica (Cesamos) de Tegucigalpa y Comayagüela. Marcio Blanco, administrador de la farmacia, indicó que el sitio apenas está abastecido en un 40 por ciento, por lo que espera que el lote del siguiente trimestre llegue a tiempo, a principios de octubre.

“Sigue la misma situación caótica, ha bajado la cantidad de insumos y por eso baja la afluencia de pacientes, porque saben que no encontrarán nada”, lamentó.

Por otra parte, los galenos y las enfermeras amenazan con paralizar totalmente el sistema sanitario, si el gobierno no cumple con los pagos de los sueldos.