Tegucigalpa, Honduras.- El Tribunal Superior de Cuentas (TSC) detectó irregularidades en el proceso de contratación de personal de la Fundación para el Niño Quemado (Fundaniquem), entre ellas, la vinculación familiar de algunos empleados con el presidente de la institución, Omar Elías Mejía Zúniga.
De acuerdo con una investigación especial realizada por el tribunal, durante 2019 y 2020 se efectuaron contrataciones sin cumplir con el procedimiento establecido en el Manual de Reclutamiento y Selección de Fundaniquem.
El informe señala que algunas de las personas contratadas mantenían vínculos familiares con Mejía Zúniga, aunque el TSC aclaró que durante ese período no existían lineamientos que prohibieran de manera expresa la contratación de familiares.
La investigación también revisó el pago de 1,388,682.53 lempiras recibido por Mejía Zúniga en concepto de cesantía y determinó que este se realizó conforme a la normativa aplicable.
Sin embargo, la investigación señala que Mejía Zúniga contrató posteriormente a la doctora Nicole Alejandra Matute Cárcamo, con quien mantiene un parentesco familiar.
Según el documento, la contratación de Matute Cárcamo se realizó con fondos provenientes de un convenio entre la Secretaría de Salud y Fundaniquem, sin cumplir el procedimiento establecido en el manual.
Finalmente, el documento hace referencia a una investigación especial realizada en 2022, en la que se determinó que Mejía Zúniga, pese a contar con una dispensa para no registrar su asistencia debido a su condición de miembro de la Junta Directiva, cumplió con sus funciones en el Centro Hondureño para el Niño Quemado.
No lo niega
Tras conocerse los hallazgos de la investigación, el director de Fundaniquem, Omar Elías Mejía Zúniga, confirmó que tres de sus familiares trabajan actualmente en la institución.
Entre ellos se encuentra su hija, quien se desempeña como médico general, además de una familiar que trabaja como enfermera auxiliar y una sobrina que también ejerce como médico general.
"Son personas que trabajan adecuadamente y funcionan como todo empleado, no son paracaidistas. No lo niego, no soy un delincuente”, manifestó Mejía Zúniga.