Tegucigalpa, Honduras.- El Tribunal Superior de Cuentas (TSC) identificó deficiencias administrativas, incumplimientos operativos, problemas en contrataciones y debilidades financieras en el Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas (PNRP) de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El informe número 001-2026-VI señala que, entre el 1 de julio de 2022 y el 31 de diciembre de 2024, el PNRP ejecutó 5,644 millones de lempiras. Sin embargo, solo recuperó 1,932 millones, equivalentes al 34 % de lo invertido.
Además de los resultados financieros, el TSC señaló fallas en la gestión del personal, incumplimientos de los planes operativos anuales, manuales sin aprobación, controles financieros débiles y operaciones con recursos que no se ajustaron al destino previsto.
Transferencia de L2,000 millones
Uno de los hallazgos financieros más relevantes corresponde a una transferencia realizada el 4 de julio de 2023, cuando la ENEE trasladó 2,000 millones de lempiras desde la Cuenta Única del PNRP, en el Banco Central de Honduras (BCH), hacia la libreta pagadora principal de la estatal.
Según la auditoría, el movimiento de fondos se registró como un “préstamo puente” y se utilizó para pagar deudas vencidas de la ENEE y compromisos con generadores privados de energía.
La ENEE justificó la operación mediante el mecanismo de “Unidad de Caja”, con el argumento de que buscaba cubrir deuda urgente a una tasa del 0 % y evitar costos financieros bancarios. Sin embargo, el TSC desestimó esa justificación e instruyó que los fondos del PNRP no vuelvan a trasladarse a cuentas generales de la empresa.
La institución concluyó que la extracción de recursos destinados exclusivamente a reducir pérdidas impidió contratar oportunamente bienes, servicios e insumos operativos, lo que afectó las metas del programa en 2023.
La auditoría también encontró que el programa registraba manualmente sus operaciones financieras mediante hojas de cálculo de Excel. Asimismo, detectó préstamos recíprocos de medidores y materiales eléctricos entre la ENEE y el PNRP que permanecían sin liquidar.
Ante los hallazgos del TSC, el exgerente de la ENEE, Erick Tejada, refutó el informe y sostuvo que los resultados presentados por la institución no corresponden a la totalidad del programa.
"No se puede jugar a pocos meses de su creación como ese informe que es del 2024, el desempeño de un programa de pérdidas que en otros países duran entre seis, siete y diez años", explicó.
Contrataciones y gastos operativos
El TSC también encontró que el programa operó sin un Manual de Reclutamiento y Selección de Personal formalmente aprobado. Las contrataciones iniciales se realizaron mediante perfiles provisionales, sin un procedimiento estandarizado y regulado legalmente.
Tampoco se aprobó un Manual de Evaluación del Desempeño. Al revisar expedientes, el TSC constató la ausencia de evaluaciones anuales de diversos colaboradores entre 2022 y 2024.
Además, el programa no contó con un plan anual formalizado ni contempló capacitaciones emergentes o informes anuales sobre los resultados de formación. Entre 2022 y 2024, el PNRP programó 248 actividades de capacitación, pero dejó pendientes 50, equivalentes al 20 %.
El TSC y los descargos institucionales señalaron que la falta de personal técnico especializado en medición y las demoras en las contrataciones afectaron la capacidad operativa de campo.
La nómina también fue objeto de cuestionamientos. El PNRP registró 3,015 empleados en 2022, 1,947 en 2023 y 1,827 en 2024 bajo contratos indefinidos.
En materia vehicular, el programa alquiló 825 automóviles en 2023 por L319 millones y 2,342 en 2024 por L421.58 millones. Lo que dejó un gasto acumulado de L740 millones.
A esto se sumaron L8.5 millones en combustible y L35.8 millones en pasajes y viáticos entre 2022 y 2024.
Metas físicas sin ejecutar
En 2023, el PNRP contempló 728,551 acciones en su Plan Operativo Anual (POA), pero ejecutó 317,399, equivalentes al 43.57%.
Ese año, la meta de recuperación era de 380.5 GWh y el programa alcanzó 96.4 GWh, para un cumplimiento del 25.34%.
En 2024, el informe indica que la ejecución mejoró, aunque permaneció por debajo de lo programado; El programa realizó 455,983 de las 644,815 acciones proyectadas, lo que representó un 71% de ejecución.
La recuperación de energía también aumentó: alcanzó 173.85 GWh frente a una meta de 283.36 GWh, para un cumplimiento del 61.35%.
El informe señala que, entre ambos años, el PNRP apenas recuperó 270.25 GWh de los 663.85 GWh proyectados.
Reducir pérdidas de la ENEE
El Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas nació en 2022 como una iniciativa de la ENEE para enfrentar las pérdidas técnicas y no técnicas del sistema eléctrico.
La normativa autorizó al Poder Ejecutivo y a la ENEE a elaborar, aprobar e implementar el programa con autonomía e independencia administrativa, funcional, presupuestaria y financiera.
La Junta Directiva de la ENEE aprobó formalmente el PNRP mediante la Resolución No. 02-JD-EX-06-2022, contenida en el acta de una sesión extraordinaria celebrada el 25 de junio de 2022.
La resolución estableció como objetivo inicial reducir las pérdidas en 8% en el plazo de un año, tomando como referencia una base de 38%, que incluía las pérdidas en transmisión.
El plan contemplaba acciones como la revisión y normalización de circuitos, instalación de medidores y controles sobre instalaciones de medianos y grandes consumidores.
También se otorgó autonomía para gestionar procesos administrativos y financieros, contratación de personal, compras y adquisiciones. Posteriormente, la Gerencia General de la ENEE ratificó esa autonomía mediante una resolución emitida el 1 de diciembre de 2022.
La puesta en marcha pública del PNRP ocurrió en julio de 2022, cuando el entonces ministro de Energía, Erick Tejada, presentó el programa como una iniciativa para enfrentar las pérdidas de la estatal eléctrica.
En noviembre de ese año, el Gobierno realizó un acto en Casa Presidencial para ordenar su puesta en marcha.
El programa quedó establecido como una estructura específica dentro de la ENEE para ejecutar acciones dirigidas a reducir las pérdidas de energía y recuperar ingresos para la estatal.