Tegucigalpa Honduras.- Ante la confirmación de los 12 casos de sarampión en el país, las autoridades de la Secretaría de Salud (Sesal) hicieron un llamado a los padres de familia para que lleven a sus hijos a los centros de vacunación y completen el esquema de inmunización contra esta enfermedad.
El jefe de Vigilancia de la Salud de la Sesal, Homer Mejía, informó que Honduras mantiene 12 casos confirmados de sarampión, luego que el Laboratorio Nacional de Virología confirmara el último contagio el pasado 5 de julio.
Mejía recordó que el primer caso fue detectado el 17 de mayo en el departamento de Ocotepeque, identificado como un caso importado.
Posteriormente, se registraron contagios en Corinto, Cortés; Islas de la Bahía y otros sectores del país.
Sin embargo, el principal foco de preocupación para las autoridades sanitarias actualmente se encuentra en el sector de Cofradía, San Pedro Sula, donde se concentran seis de los 12 casos confirmados a nivel nacional.
El epidemiólogo aseguró que hasta el momento no se reportan fallecimientos a causa del sarampión, pero advirtió que la enfermedad puede provocar complicaciones graves, especialmente en menores de cinco años que no cuentan con protección mediante la vacuna.
Muchos de los casos detectados en Cofradía corresponden a personas que no tenían completo su esquema de vacunación contra la enfermedad, lo que facilitó la transmisión dentro de un núcleo familiar.
Para contener la propagación del virus a otras zonas del país, la Sesal desplegó equipos de vigilancia epidemiológica, vacunación y búsqueda de contactos en el sector de Cofradía.
Son alrededor de 65 trabajadores de salud que han participado diariamente durante las últimas tres semanas en las acciones de control.
"Se ha hecho un trabajo en conjunto con la región sanitaria de Cortés, los hospitales Mario Catarino Rivas, Leonardo Martínez, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y el Hospital de Puerto Cortés para evitar que la enfermedad se expanda a otros municipios", indicó Mejía.
El funcionario alertó que una persona con fiebre y sarpullido que inicia en la cara debe considerarse como un caso sospechoso de sarampión hasta que las pruebas de laboratorio descarten la enfermedad.
Mejía recordó que el sarampión puede ocasionar complicaciones como neumonía, problemas respiratorios, ceguera permanente, deshidratación y daños neurológicos, por lo que insistió en que la vacunación es la principal medida de prevención para proteger a la niñez hondureña.