Plaga del gorgojo descortezador afecta a casi 300 hectáreas de bosque este año

Este año suman más de 400 reportes del gorgojo descortezador; de acuerdo a expertos, la sequía y las altas temperaturas facilitan la propagación de esta plaga

  • Actualizado: 07 de agosto de 2026 a las 16:58
Plaga del gorgojo descortezador afecta a casi 300 hectáreas de bosque este año

Tegucigalpa, Honduras.- El gorgojo descortezador sigue afectando los bosques de pino en el país cada año, y este 2026 se está viendo favorecido por la sequía y las altas temperaturas que se registran en la mayor parte del territorio; estas condiciones debilitan los árboles y facilitan la propagación de esta plaga.

Datos oficiales del Instituto de Conservación Forestal (ICF) reflejan que en lo que va del año se contabilizan 414 reportes de la plaga que ya dejó afectaciones en 296.89 hectáreas.

Las zonas con una mayor concentración son el departamento de Yoro, seguido de Lempira y El Paraíso, además de otras regiones del occidente del país.

De acuerdo con registros comparativos, el comportamiento de la plaga ha mostrado variaciones en los últimos años; sin embargo, este año aunque el número de reportes es menor, las zonas afectadas casi igualan a los últimos años.

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En 2021 se reportaron 498 incidencias y 368.88 hectáreas dañadas; en 2022 la cifra se disparó a 1,164 reportes con 425.67 hectáreas afectadas.

Para 2023, los reportes bajaron a 1,033 con 247.95 hectáreas, mientras que en 2024 se registraron 975 reportes y 350.54 hectáreas.

En 2025 hubo una reducción significativa con 371 reportes y 220.07 hectáreas, pero en 2026 se observa un repunte en el área afectada, aunque con menos incidencias que en años críticos.

Este comportamiento evidencia que, si bien los brotes pueden ser contenidos en número, la extensión del daño sigue siendo una amenaza latente, especialmente bajo condiciones climáticas adversas.

El dasónomo Manuel Izaguirre explicó a EL HERALDO que la propagación del gorgojo está directamente relacionada con el estrés hídrico de los bosques, es decir, las altas temperaturas y la falta de lluvias debilitan los árboles, y eso facilita que el gorgojo ataque de forma masiva, detalló.

Según el experto, la combinación de sequía, incendios forestales y bajas precipitaciones crea el escenario ideal para la proliferación de esta plaga.

"Los árboles debilitados por el fuego o la falta de agua son más vulnerables, y ahí es donde el gorgojo encuentra las condiciones para expandirse rápidamente", indicó.

Los datos de la plataforma Sigmof del ICF, muestran que este año el pino ocotea (Pinus oocarpa) es la especie más afectada, concentrando la mayor parte del área dañada.

Asimismo, el principal agente identificado es el insecto del género Ips (gorgojo descortezador), responsable de la mayor parte de la destrucción forestal.

A nivel territorial, Yoro encabeza la lista de departamentos con mayor extensión afectada, superando las 100 hectáreas, seguido por municipios como Jocón, Yoro; La Campa, Lempira y San Luis, Santa Bárbara, donde la incidencia ha sido constante.

Izaguirre advirtió que, de mantenerse las actuales condiciones climáticas, el panorama podría agravarse. "Si no hay lluvias suficientes, el escenario es crítico, porque la plaga puede seguir reproduciéndose y expandiéndose en los bosques de pino", señaló.

Sin embargo, el país aún está a tiempo de evitar un brote de gran escala como el ocurrido entre el 2013 y 2016, cuando se perdieron más de 500,000 hectáreas de bosque, señaló el experto.

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El control del gorgojo descortezador se basa principalmente en la intervención directa sobre los árboles infestados.

Estela Mejía, subdirectora de Manejo y Desarrollo Forestal del ICF, indicó que la única forma de parar al gorgojo es mediante el corte de los árboles afectados. "Si no se corta el árbol, no se detiene el ataque del gorgojo", dijo.

Además del gorgojo, otras plagas como la langosta están afectando los bosques, aunque su impacto tiende a disminuir con la llegada de las lluvias, a diferencia del descortezador, que puede mantenerse activo durante todo el año si las condiciones le son favorables.

Las autoridades y expertos coinciden en que la llegada de lluvias intensas y sostenidas podría reducir la incidencia de la plaga, al mejorar las condiciones de los árboles y limitar la reproducción del insecto.

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Redacción web
David Zapata
Periodista

Licenciado en Periodismo, egresado de la UNAH. Con más de 7 años de experiencia en coberturas a nivel nacional, con amplio conocimiento en temas del ramo de la Educación y cambio climático.

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