San Pedro Sula, Honduras.– Un total de 25 buses de la ruta 1 permanecen paralizados este miércoles 7 de enero en San Pedro Sula, como protesta y medida de seguridad tras el asesinato de uno de sus conductores, ocurrido la tarde del martes.
La víctima fue identificada como Jenry Orlando Hernández, quien fue atacado a disparos y trasladado de emergencia a una clínica privada de la ciudad, donde posteriormente perdió la vida.
Tras el crimen, la Policía Nacional capturó a un hombre como sospechoso; sin embargo, conductores y testigos presenciales aseguraron que la persona detenida no estaría vinculada al ataque.
“No tiene nada que ver él, es otra persona. Siempre al primer tonto que agarran es al que le caen los patos. La persona que hizo eso anda tatuado y tiene un ojo de vidrio”, relató uno de los transportistas.
De acuerdo con información preliminar brindada por los propios conductores, el homicidio estaría relacionado con la aparición de una nueva estructura criminal que intenta imponer el cobro del llamado impuesto de guerra al sector transporte.
Según testimonios, los atacantes dejaron un teléfono celular junto a una bala, lo que consideran un mensaje sumamente intimidatorio. “Supuestamente, se hacen llamar ‘La Santa Muerte’, eso fue lo que dijeron los testigos que vieron lo que pasó”, afirmó en transportista.
Los demás transportistas aseguraron que mantendrán suspendido el servicio por tiempo indefinido, argumentando falta de garantías de seguridad.
“Por los momentos vamos a seguir parados, porque no podemos salir y arriesgar la vida. Aquí la Policía no garantiza nada; hasta que ya matan a un compañero es que hacen la bulla”, expresó.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no han confirmado oficialmente la participación de una banda criminal ni han brindado mayores detalles sobre el avance de las investigaciones.