La Ceiba, Atlántida.- Nasser Hilsaca, hondureño que llegó a pesar 630 libras, murió este sábado 8 de agosto en el Hospital General Atlántida, en la ciudad de La Ceiba.
Hilsaca, de 58 años, cuya condición de salud y batalla contra la obesidad mórbida trascendió públicamente en Honduras, perdió la vida aproximadamente a las 8:30 a. m. mientras se encontraba bajo atención en el centro asistencial.
"Dejame ir, Básima", le dijo a su hermana cuando pedía auxilio. Pese a su estado de salud, las autoridades médicas y familiares no han revelado las causas exactas que provocaron su deceso.
El caso de Nasser Hilsaca trascendió públicamente a finales de junio de 2025, luego de un inédito operativo de rescate, tras permanecer cinco años sin salir del segundo piso de un edificio en La Ceiba debido a su condición de salud y aumento de peso.
Fue necesario el uso de maquinaria especial y una tarima para sacarlo de ahí y trasladarlo al centro hospitalario donde estuvo el último año.
Justamente ayer 7 de agosto, Hilsaca expresó a EL HERALDO: “Es inhumano lo que estoy viviendo. Quieren que salga corriendo de aquí y ya no aguanto; solo saben decirme que ya no le pertenezco al hospital”.
Hilsaca padecía un cuadro de úlceras y estuvo confinado en su cuarto durante los últimos cinco años, esto previo a llegar al Hospital General Atlántida.
Crisis de su hermana
Su hermana, Básima Hilsaca, también padece de obesidad y se encuentra enferma. A pesar de su propia condición médica, ella permaneció en el mismo centro hospitalario al cuidado de su hermano.
No obstante, la falta de mobiliario ha obligado a Básima a pernoctar en el suelo de la sala, luego de que el personal del hospital le retirara la cama en la que dormía.
“Estoy esperando a los bomberos para que me puedan mover porque yo sola no puedo”, declaró Básima a EL HERALDO, haciendo un desesperado llamado a las autoridades e instituciones de socorro.