Tegucigalpa, Honduras.-Mejorar los aprendizajes de los estudiantes sigue siendo uno de los mayores desafíos que enfrenta la Secretaría de Educación (Seduc) desde hace varios años.
Este indicador se ve reflejado por la cantidad de alumnos que no logran los puntajes necesarios para avanzar al siguiente año escolar, y según datos oficiales, en 2025 un total de 129,290 alumnos fueron a recuperación, pues no lograron el 70% en su índice académico.
De esta cifra, un total de 79,763 estudiantes no pudieron aprobar las dos recuperaciones que en ese entonces aplicaron los docentes de los centros educativos, por lo que este año están repitiendo grado.
Ese dato indica que el 62% de los estudiantes que fueron a recuperación no pudieron lograr los aprendizajes, por lo que tuvieron que regresar al grado académico del 2025.
Esta cifra revela una problemática estructural dentro del sistema educativo, donde miles de estudiantes no están alcanzando las competencias mínimas requeridas, pues en 2025 más de 92,000 niños, niñas y adolescentes repitieron el grado, lo que impacta directamente en su trayectoria académica y eleva el riesgo de abandono escolar.
Séptimo grado concentra la mayor cantidad de repitentes con 14,015 alumnos, seguido de décimo grado con 9,752, lo que indica que los niveles de transición educativa son los más vulnerables.
Para el caos de séptimo, el paso de primaria a a tercer ciclo de básica representa un cambio significativo para los estudiantes, pues pasan de tener un solo docente a múltiples maestros, enfrentan una mayor carga académica y contenidos más complejos, especialmente en áreas fundamentales, explican los maestros
Esta adaptación, sumada a vacíos en conocimientos básicos acumulados en primaria, incide directamente en el bajo rendimiento y posterior repitencia.
En décimo grado la situación es similar, aunque los estudiantes contenidos más especializados, muchas veces orientada hacia áreas técnicas o científicas.
A esto se suma que en esta etapa aumentan los factores externos como la necesidad de trabajar, problemas económicos o desmotivación, lo que reduce el tiempo y la disposición para el estudios, según señalan expertos.
Diversos análisis educativos coinciden en que Matemáticas es la materia con más altos índices de reprobación, debido a su nivel de complejidad y a las deficiencias acumuladas desde los primeros años de formación.
La falta de comprensión de conceptos básicos termina afectando el aprendizaje de contenidos más avanzados.
No obstante, los estudiantes también están fallando en el área de comprensión lectora, donde se presentan serias dificultades. Muchos cuentan con limitada capacidad de interpretar textos; pero en Ciencias Naturales, Física y Química también registran problemas.
Especialistas señalan que la reprobación no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores como la falta de hábitos de estudio, escaso acompañamiento familiar, limitaciones económicas y debilidades en el sistema educativo, incluyendo la falta de programas de reforzamiento oportunos.
Además, el espacio físico de las aulas, la limitada atención individualizada y la falta de seguimiento académico agravan la situación, especialmente en centros educativos públicos con alta matrícula, explican.
Ante eso, recomiendan que es urgente implementar estrategias integrales que incluyan nivelación académica, fortalecimiento en lectura y matemáticas, así como apoyo socioemocional para los estudiantes.
Advierten que, de no atenderse esta problemática, el sistema educativo continuará enfrentando altos índices de reprobación, lo que a largo plazo podría traducirse en mayores niveles de deserción escolar.