El partido Libertad y Refundación (Libre)
lanzó el jueves las primeras amenazas, las cuales quedan a interpretación de cada ciudadano.
Y es que, durante una conferencia de prensa, se limitaron a decir que tomarán “las acciones que sean necesarias” para evitar que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dé resultados preliminares si los mismos no favorecen al partido Libre.
Entre los que lanzaron la advertencia estaba Juan Barahona, reconocido dirigente y fundador del Bloque Popular, uno de los grupos populares y de choque más violentos que han existido en el país. EL HERALDO reveló la existencia de un plan por parte de Libre para intimidar a los electores
y que estos no acudan a las urnas.
Como parte de este plan, la dirigencia de Libre pretende declarar ganadora a Xiomara Castro
a las 2:00 de la tarde del 24 de noviembre y lanzar la información manipulada a través de medios de comunicación internacionales a las 4:00 de la tarde.
De esta manera, se pretende desmotivar al resto de partidos políticos, ya que a esas horas ni siquiera los centros de votación han sido cerrados.
El Tribunal Supremo Electoral ha advertido que no puede divulgarse ningún resultado a boca de urna hasta dos horas después del cierre de centros de votación, es decir, a las 7:00 de la noche.
En el 2005, Arístides Mejía, siendo presidente del TSE, declaró ganador a Manuel Zelaya
con menos del 3% por ciento de votos escrutados.
Parte del plan fue un periodista radial, quien lanzó los resultados preliminares dando por ganador a Zelaya. El periodista posteriormente pasó a ocupar un alto cargo en el Ejecutivo dirigido por Zelaya.
El TSE, durante la reunión con los candidatos presidenciales realizada el miércoles por la tarde, dejó claramente establecido que se divulgarán resultados preliminares oficiales, en base a las actas escrutadas, pero no se declarará a un ganador porque la ley establece que para ello deben pasar 30 días.
Pese a que Xiomara Castro recibió esa explicación, el jefe de campaña de Libre, Eduardo Enrique Reina, reveló que se ha convocado de forma urgente a “nuestra militancia” y el directorio del partido para planificar las “estrategia” de presión contra el TSE.
Xiomara Castro, inclusive, suspendió ayer sus giras para sostener la reunión con el directorio nacional.
Se consultó de forma insistente a Reina cuáles son esas acciones y estrategias, para no generar rumores, pero este se negó a revelarlas.
Según Reina, lo que ellos entienden es que el presidente del TSE, David Matamoros, dijo a los candidatos presidenciales que a las 6:40 de la tarde del 24 de noviembre se anunciará al triunfador del proceso en base a resultados parciales pero irreversibles.
Pero el dirigente político considera que a esa hora será casi imposible que se puedan transmitir la cantidad necesarias de actas electorales
al TSE para hacer una proyección de los resultados y que, a lo sumo, entre un 2 a 5 por ciento es lo que se podrá haber difundido.
“El temor es que con apenas un 2 por ciento se declare ganador a alguien y esto genere mayores dificultades”.
En la elección del 2005, Manuel Zelaya también fue declarado ganador con menos del 3% de los votos.
La intención de declarar a un triunfador es una estrategia del magistrado David Matamoros con la anuencia del resto de togados del TSE para favorecer al candidato presidencial del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández,
acusó Reina.
“Una proyección tan temprana solo traería incertidumbre y obedece a una estrategia del Partido Nacional a través de David Matamoros para favorecer a su candidato Juan Orlando Hernández”, insistió Reina.
El coordinador de campaña recomendó que el TSE espere a que se hayan contabilizado los datos de al menos el 70 por ciento de las 16,092 actas de las mesas electorales para anunciar un ganador.
Las actas serán escaneadas desde los centros de votación a los partidos políticos y al TSE, pero quienes hagan la transmisión de los votos para fines de contabilizar una tendencia no podrán ver el acta si no que información “desfragmentada” para que solo tengan a la vista números de votos, pero no a quiénes les corresponden. Para las elecciones nacionales están llamados a ejercer el sufragio 5.3 millones de personas.
La transmisión de esos resultados se denomina Sistema Integrado de Escrutinio y Divulgación (SIEDE), el que a criterio de la delegación de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA)
es “funcional”.
De acuerdo al jefe de la misión de observadores de la OEA, Enrique Correa, “el sistema obedece a los propósitos para los cuales fue creado y puede funcionar bien”.
Reina recordó que también Correa mencionó que la fidelidad del SIEDE solo se conocerá cuando sea utilizado a plenitud el día de las elecciones.
La candidata de Libre se reunió con Correa para plantearle sus dudas. Por su lado, el dirigente de Libre, Arístides Mejía, acusó al TSE de incurrir en “las últimas maniobras de muchas” que ha puesto en marcha para afectar ese partido.
Recomendó a las delegados de Libre que estarán en las mesas electorales
no caer en la trampa de creer el anuncio de un ganador de forma temprana y que se queden en sus puestos hasta escrutar el último voto.
Libre prepara protestas para la noche del 24-N
El llamado a las bases para “tomar las medidas que sean necesarias” coincide con la información cruzada que tenía el partido Alianza Patriótica, en el sentido de que se pueden generar disturbios la noche del 24 de noviembre.
Según lo revelado a EL HERALDO por dirigentes de esta partido, la información establece que los dirigentes de Libre quieren declarar ganadora a Xiomara Castro
a las 2:00 de la tarde, lanzar la información por medios internacionales a las 4:00 PM y llamar a sus bases a desconocer los resultados cuando el TSE revele que los primeros resultados oficiales
dan por ganador a otro candidato.
EL HERALDO intentó consultar si es cierto o no que hay un plan para tomarse Casa Presidencial la noche del 24-N, con la consigna popular de que “les entreguen el poder” pero ninguna autoridad de los entes de seguridad lo confirmó.
Tampoco confirmaron si es cierto o no que Libre desconocerá los resultados, siguiendo un plan similar al de Andrés Manuel López Obrador (Amlo), que se declaró en resistencia en las calles, generó una crisis política y luego fundó un gobierno paralelo.