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Tegucigalpa, Honduras.- Mantener a los estudiantes dentro de las aulas de clases se ha convertido en uno de los principales retos para las autoridades educativas de Honduras.
A dos meses de que finalice el año escolar 2026, al menos 21,420 estudiantes ya abandonaron sus estudios o cancelaron su matrícula en los diferentes departamentos del país, según los registros de la Secretaría de Educación (Seduc).
Los datos oficiales analizados por EL HERALDO indican que del total de alumnos que salieron del sistema, hay 20,321 estudiantes y otros 1,099 alumnos cuya matrícula fue cancelada.
La deserción representa el abandono de los estudios, mientras que la cancelación corresponde a la salida formal del estudiante de la matrícula.
Los registros muestran además una brecha entre hombres y mujeres; 11,902 de los estudiantes que salieron del sistema son hombres, frente a 9,518 mujeres, por lo que los varones representan el 55.6% del total y las niñas y adolescentes el 44.4%.
La deserción por sí sola concentra la mayor parte del problema. De los 20,321 estudiantes que abandonaron sus estudios, 11,333 son hombres y 8,988 mujeres. En el caso de las cancelaciones, se contabilizan 569 hombres y 530 mujeres.
Al analizar las cifras por departamentos, se revela que el mayor número de estudiantes fuera de las aulas se concentra en Cortés, con 2,672 entre desertores y matrículas canceladas.
El departamento registra 2,440 casos de deserción y 232 cancelaciones, convirtiéndose en el territorio con la mayor cantidad de salidas del sistema educativo.
Le sigue Francisco Morazán, con 2,589 estudiantes, de los cuales 2,336 desertaron y 253 cancelaron su matrícula.
Ambos departamentos acumulan 5,261 casos, equivalentes a casi uno de cada cuatro estudiantes contabilizados.
El tercer departamento con mayor número de salidas es Olancho, donde 2,233 estudiantes dejaron de formar parte del sistema, seguido por Yoro, con 1,959, y Atlántida, con 1,825.
Estos cinco departamentos concentran más de la mitad de los casos registrados a nivel nacional.
Este comportamiento no es nuevo para el sistema educativo hondureño, pues durante 2025 un total de 45,509 niños, niñas y adolescentes abandonaron las aulas, según datos oficiales analizados por EL HERALDO.
Los registros de 2026 ya habían mostrado un crecimiento acelerado durante el primer semestre. A mediados de junio se contabilizaban 2,711 desertores, pero un mes después la cifra había aumentado a 4,394, es decir, más de 1,600 estudiantes adicionales en apenas un mes.
En lo que va de este año la cifras indican menos del 50% en comparación con el año anterior; sin embargo, aún faltan dos meses de clases por lo que la cantidad de alumnos desertores podría aumentar.
La salida de estudiantes del sistema educativo no responde a una sola causa.
Expertos en educación señalan que detrás de la deserción existen factores económicos, migratorios, laborales y relacionados con la violencia, además de la falta de motivación de algunos jóvenes para continuar sus estudios.
Personal de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) que analiza la problemática educativa en diversa ocasiones han señalado que los factores económicos se encuentran entre las principales razones por las que los estudiantes dejan las aulas, mientras que la desmotivación ocupa otro lugar importante.
Otro de los factores señalados por representantes del magisterio es la situación económica de las familias.
El magisterio explica que cuando los padres no tienen empleo o enfrentan dificultades para sostener el hogar, los menores pueden verse obligados a abandonar los estudios para incorporarse a actividades laborales o acompañar a sus familias en procesos de movilidad.
A estos factores se suma la migración y la violencia en los centros educativos, advierten los expertos.
Por ello, indican que el reto para las autoridades educativas no consiste únicamente en aumentar la matrícula al inicio del año escolar, sino también en lograr que los estudiantes permanezcan en las aulas durante todo el ciclo educativo.