Azul loco y verde loco, del lino en rama y en flor. Mareando de oleadas baila el lindo azuleador... ¡Vaya hermosura! ¡Vaya el color!”.
Así empieza tejiendo la Premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral su poema “Ronda de colores”, donde hace alusión a las tonalidades más visibles del mundo.
¿Y quién no ha dado gracias, más allá de los artistas y los pintores, que todo lo que bordea y abraza nuestra existencia también esté lleno de colores?
¿De dónde y cómo nacerán estas pinturas, colorantes, barnices y esmaltes que se encargan de inyectarle vida a las cosas y objetos?
La respuesta la contestaron con amabilidad y con sencillez los empresarios de Torocolor, la marca de pinturas del famoso grupo hondureño Ventura’s.
De las rocas a las pinturas
Prácticamente, en la formulación de las sustancias se necesita la mezcla adecuada de pigmentos (color y relleno), aglutinantes (protección), solventes (fluidez para aplicar la pintura) y otros aditivos menores.
En los minerales custodiados por las tierras de la madre naturaleza se encuentra parte de la esencia fundamental de las pinturas, explicó Milton Ventura, dueño de Torocolor.
El polvo de las piedras como la ventonita, nimio, tizas, entre otra, sirve para darle “carga” o relleno a las pinturas, amplió.
Por ello, la dureza de estas rocas es literalmente pulverizada a través de potentes y modernos molinos y trituradores y queda reducida a partículas de polvo.
Luego, en una mezcladora de alta velocidad se deposita la sustancia final para batirla, por medio una máquina dentada que ejecuta miles de revoluciones por minuto, con agua, aceite, entre otros materiales, según el tipo de pintura a obtener.
Asimismo, dentro del mismo proceso se agregan las resinas, preservantes, espesantes y otros aditivos. Y en una máquina especial se le añade el pigmento base, que por lo general es la base blanca.
Posteriormente, este producto pasa a una máquina especial donde, mediante fórmulas preestablecidas, se le agregan los tintes y solventes que dan a luz un color específico.
Un éxito empresarial
Torocolor se ha posicionado en el mercado hondureño y centroamericano como una de las principales marcas de pintura, por su calidad y variedad de oferta, explica su dueño.
Para el caso, la empresa se encarga de vender desde la pintura que cubre la suela de los zapatos hasta el color con que pintan los palos de escobas, sin olvidar qué marca la tendencia en colores de paredes, casas y edificios.
Pintura elastomérica, látex mate, látex low gloss, látex satinada, esmalte blanco, entre otra variada gama, sobresale en la cartera de ofertas de la compañía.