Tegucigalpa, Honduras.- La tos ferina continúa en ascenso en el país y ya deja un acumulado de más de 200 casos confirmados y 15 fallecidos, la mayoría menores de un año, en lo que va del 2026, según reportes oficiales.
En comparación con el año anterior, los casos de tos ferina reflejan un aumento significativo en el país, cuando se confirmaron 114 contagios durante todo el 2025.
Este 2026, la Secretaría de Salud confirma un total de 206 contagios registrados hasta mediados de julio, lo que representa un incremento aproximado del 81% en comparación con el año anterior.
Este repunte en menos de siete meses enciende las alertas de las autoridades sanitarias, que advierten sobre la necesidad urgente de reforzar la vacunación y las medidas de prevención para evitar que la enfermedad continúe en expansión.
Son los menores de un año de edad quienes representan el grupo más vulnerable frente a esta infección respiratoria contagiosa, por lo que las autoridades sanitarias reiteran el llamado urgente a padres de familia y embarazadas a acudir a los establecimientos de salud para completar sus esquemas de vacunación.
La tos ferina es una enfermedad bacteriana que afecta las vías respiratorias y se transmite con facilidad de persona a persona a través de gotas expulsadas al toser o estornudar.
Esta patología suele iniciar con síntomas similares a un resfriado común, pero progresa hacia episodios intensos de tos persistente que pueden provocar dificultad para respirar, vómitos e incluso crisis de asfixia.
En los casos más graves, especialmente en lactantes, puede derivar en complicaciones como neumonía, convulsiones, daño cerebral y la muerte.
Las autoridades sanitarias reiteran que los niños menores de un año concentran la mayor cantidad de hospitalizaciones y fallecimientos, debido a que su sistema inmunológico aún es inmaduro y en muchos casos no han completado su esquema de vacunación.
Ante los contagios que se registran y el riesgo que existe en la población menor, las autoridades recalcan que la principal medida de prevención sigue siendo la vacunación.
El esquema nacional incluye dosis desde los primeros dos meses de vida mediante la vacuna pentavalente, así como refuerzos posteriores.
Además, se recomienda la aplicación de la vacuna Tdap en embarazadas entre las semanas 26 y 37 de gestación, con el fin de proteger al recién nacido en sus primeros dos meses de vida.