Tegucigalpa, Honduras.- El Congreso Nacional aprobó este martes 13 de octubre una reconsideración presentada por el jefe de bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, para ampliar de dos a cuatro meses la vigencia de las reformas relacionadas con el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
La modificación cambia el plazo que había sido aprobado el lunes 12, cuando el Legislativo reformó el decreto 86-2026, que establece un régimen excepcional para el funcionamiento del CNE y otras disposiciones relacionadas con los órganos electorales.
Además de ampliar la vigencia del decreto, la reconsideración establece que la continuidad de Aixa Zelaya en la presidencia del CNE y de Mario Flores Urrutia en la del TJE se mantendrá hasta que el Congreso Nacional nombre a los sustitutos de los funcionarios destituidos mediante juicio político.
De esta manera, la permanencia de ambos al frente de los organismos electorales no estará limitada a los cuatro meses de vigencia del decreto, sino que terminará cuando se concrete el nombramiento de los nuevos funcionarios, independientemente de cuándo ocurra.
“Si se nombra antes al sustituto, ahí nomás cesa la presidencia; si se nombra después, hasta ese momento cesa, sea en el momento que sea”, explicó Cálix al exponer los alcances de la reconsideración.
El lunes, el Congreso había aprobado que la continuidad de ambas presidencias se incorporara a un decreto con vigencia de dos meses a partir de su publicación en el diario oficial La Gaceta.
Con la decisión de este martes, el plazo general se extiende a cuatro meses y la continuidad de las presidencias queda vinculada al nombramiento de los sustitutos.
La medida se produce mientras el Legislativo mantiene pendiente la elección de los funcionarios que deben cubrir las vacantes en el CNE y el TJE, tras las destituciones realizadas mediante juicios políticos.
Cálix aprovechó su intervención para llamar a las bancadas a buscar acuerdos que permitan completar la integración de ambos organismos y evitar que la situación continúe sin una solución definitiva.
Con la reconsideración aprobada, las reformas tendrán una vigencia de cuatro meses desde su publicación en La Gaceta, mientras que la continuidad de las presidencias del CNE y el TJE se mantendrá hasta que sean nombrados sus respectivos sustitutos.