Tegucigalpa, Honduras.- Un total de 5,087 migrantes extranjeros ingresaron de manera irregular a Honduras durante el primer semestre del 2026, según registros del Instituto Nacional de Migración (INM).
El flujo migratorio, aunque es menor al de años anteriores, sigue evidenciando que una buena parte de migrantes extranjeros utilizan el país como ruta de tránsito hacia el norte del continente.
Del total reportado por el INM, la mayoría de los migrantes proviene de Sudamérica y el Caribe, destacando Ecuador con 1,836 personas y Cuba con 1,724, consolidándose como las principales nacionalidades en este fenómeno migratorio.
A estos les siguen ciudadanos de Venezuela con 375 ingresos y de China con 360; también figuran migrantes de República Dominicana, Vietnam, Perú, Brasil, Colombia y Haití, aunque en menor cantidad.
El comportamiento por nacionalidades coincide con tendencias observadas en los últimos años, cuando cubanos, haitianos y venezolanos encabezaron el tránsito irregular en la región, impulsados por crisis económicas, políticas y sociales en sus países de origen, según estudios del Observatorio de Migraciones de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
La mayoría de los ingresos irregulares se registran en la delegación de Danlí, El Paraíso, con 3,955 personas, seguido por Trojes con 1,017; mientras que por el departamento de Choluteca ingresaron 115 personas.
Las cifras muestran que la migración irregular mantiene un perfil predominantemente joven, concentrándose en edades entre 21 y 40 años, lo que evidencia que la mayoría de los que emprenden la ruta migratoria lo hacen en busca de oportunidades económicas o mejores condiciones de vida.
En términos de género, los hombres representan la mayoría del flujo con 2,894 ingresos, seguidos por mujeres con 1,391, además de 458 niños y 344 niñas.
A pesar de esas cifras, el flujo migratorio irregular ha mostrado una reducción significativa este año, en comparación con años anteriores.
De acuerdo a datos oficiales, el tránsito de migrantes extranjeros cayó en 79% en los primeros meses del año, influenciado por políticas migratorias más estrictas en la región.