Tegucigalpa, Honduras.- Las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) informaron que en el país hay más de 1.4 millones de personas que sufren por inseguridad alimentaria.
Las cifras presentadas este miércoles revela que aunque en los últimos años el número de hondureños que tiene problemas para acceder a los alimentos bajó.
Aún persiste el desafío, por lo que es necesario fortalecer las acciones para garantizar un acceso sostenible a los alimentos en todo el país.
El titular de la Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria (UTSAN) de la SAG, José Lino Pacheco, indicó que en los últimos cinco años el promedio de hondureños que enfrentan crisis alimentaria fue de 1.8 millones de personas.
"Sin embargo, la tendencia que hemos tenido es a la disminución y al cierre del año 2025 estamos con alrededor de 1.4 millones de personas en crisis, eso significa una disminución de unos 400,000 personas", dijo.
Durante la presentación del informe, las autoridades plantearon la importancia de sostener y reducir ese número de hondureños que son los más vulnerables ante cambios climáticos y sociopolíticos.
El funcionario manifestó que replantearán las estrategias para redireccionar el apoyo a la población y así mejorar las condiciones de seguridad alimentaria de las familias.
El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, destacó que "pese a los avances, que se han realizado en los últimos cinco años, el desafío persiste y es necesario fortalecer las acciones para garantizar un acceso sostenible a los alimentos en todo el país".
El funcionario enfatizó que las nuevas estrategias buscan optimizar programas, priorizar inversiones en las zonas más vulnerables, como La Mosquitia, Lempira, el sur de Francisco Morazán y el sur de El Paraíso.
No obstante no se descuidarán las áreas urbanas que tienen alta concentración de población en riesgo por inseguridad alimentaria.
Como parte del proceso se revisarán los programas de apoyo a pequeños y medianos productores, para fortalecer la producción nacional y garantizar ingresos estables en las comunidades rurales.
Además, se establecerá una mesa interinstitucional con organismos de cooperación internacional y Organizaciones No Gubernamentales, con el objetivo de alinear esfuerzos y gestionar mayores recursos en seguridad alimentaria, destacó Molina.
Entre los ejes estratégicos esta la vinculación de la producción local con el Programa de Alimentación Escolar, que beneficia a más de 1.3 millones de niños y niñas, promoviendo la compra directa a pequeños productores para dinamizar la economía local.
Las autoridades indicaron que la SAG administra proyectos por más de 350 millones de dólares, los cuales están destinados a la asistencia técnica, financiamiento y capitalización productiva.