Los Ángeles, Estados Unidos.- Desde que Brooklyn Beckham dijo que su familia se ha encargado por años de manejar la narrativa de su vida, ya no se sabe qué es un acto natural y qué es uno programado.
Resulta que el pasado 12 de junio David Beckham recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en compañía de su esposa Victoria y sus hijos Romeo, Cruz y Harper, y de amigos del exfutbolista como Tom Cruise.
Tras el homenaje, los discursos y las fotos, la hermana menor de los Beckham, Harper, fue a la casa del hijo pródigo de la famosa familia, Brooklyn, para entregarle una carta, casi como el mensajero que con bandera blanca anuncia la paz, pero el ahora chef y su esposa Nicola Peltz no la recibieron, según alegaron, no estaban en su residencia al momento de la visita.
Ahora, el medio estadounidense Page Six, publicó que Victoria Beckham está profundamente afectada por el intento fallido de su hija menor de reencontrarse con su hermano mayor, con quien ha tenido una relación cercana a pesar de la diferencias familiares.
Fuentes cercanas a la familia aseguraron que Victoria quedó “destrozada” por la situación y por el impacto emocional que el conflicto familiar está teniendo en Harper. Además, negaron las versiones del entorno de Brooklyn que sugerían que la visita había sido organizada como una estrategia mediática, puesto que hasta hay fotos de paparazzi.
Con esta negativa o ausencia de Brooklyn a la visita de Harper, la brecha entre los Beckham se profundiza, incluso se ha dicho que un reciente anuncio protagonizado por él es un dardo a la familia.
En el comercial para televisión, a propósito del Mundial de Fútbol, el fotógrafo y chef sale viendo el campeonato desde casa y diciendo: “Probablemente se pregunten por qué estoy viendo la Copa Mundial de la FIFA 2026 desde casa”, y tras un silencio corto concluye: "Es una larga historia", y al momento deja caer varios boletos en su mesa de centro.
Según las interpretaciones, prefiere ver el Mundial desde casa para no encontrarse con su familia en el estadio.