Siguatepeque, Honduras. -Cinco años después de la muerte de la estudiante de enfermería Keyla Patricia Martínez, el caso regresó este martes a los tribunales.
En el inicio de la repetición del juicio oral y público, el Ministerio Público formalizó otra vez la acusación por femicidio agravado contra el expolicía Jarold Rolando Perdomo y reiteró que las pruebas acreditarán su responsabilidad.
En sus alegatos de apertura, la Fiscalía reiteró que ha mantenido la misma tesis desde el inicio de la investigación y aseguró que los hechos deben ser analizados bajo una perspectiva de género.
"El Ministerio Público ha venido sosteniendo en cada una de las etapas procesales, desde su mismo inicio, una misma tesis fiscal y acusatoria", expuso el fiscal a cargo del caso al dirigirse al Tribunal de Sentencia.
Añadió que la institución mantiene la acusación por femicidio agravado y que será durante el desarrollo del juicio cuando se evacúen las pruebas que, a su criterio, demostrarán la responsabilidad del acusado.
La teoría del Ministerio Público
La Fiscalía reconstruyó ante el tribunal los hechos ocurridos la noche del 6 de febrero de 2021, cuando Keyla Martínez se conducía junto a Edgar José Velásquez en un vehículo por el barrio Plaza de Armas de La Esperanza, Intibucá.
Según la acusación, ambos fueron interceptados por dos patrullas policiales y detenidos por supuestamente incumplir las restricciones de circulación vigentes durante la pandemia de covid-19 y por encontrarse bajo la ingesta de bebidas alcohólicas.
Posteriormente, fueron trasladados a la Unidad Departamental de Policía Número 10.
El fiscal explicó que, al ingresar a la posta policial, Keyla Martínez fue ubicada en la celda destinada para mujeres, mientras que Edgar José Velásquez fue trasladado a la celda de hombres, donde permanecían otros detenidos.
La acusación sostiene que Jarold Rolando Perdomo Sarmiento fungía como asistente del comandante de guardia, conocido también como "llavero", por lo que tenía bajo su responsabilidad la custodia de las llaves de las celdas y la obligación de velar por la integridad de las personas privadas de libertad.
De acuerdo con la teoría del Ministerio Público, aproximadamente a la 1:50 de la madrugada del 7 de febrero, Perdomo Sarmiento ingresó sin justificación a la celda donde permanecía Keyla Martínez.
La Fiscalía afirmó que el acusado permaneció alrededor de cinco minutos dentro de la celda y posteriormente salió con aparente tranquilidad.
También describió que las cámaras de seguridad registran movimientos posteriores del imputado por el pasillo de las celdas, donde presuntamente manipuló un objeto y permaneció cerca del lugar hasta que otro agente descubrió el cuerpo de la joven.
El Ministerio Público relató que fue hasta varios minutos después cuando se reportó el hecho a las autoridades policiales y el cuerpo fue trasladado al Hospital Enrique Aguilar Cerrato de La Esperanza, donde ingresó sin signos vitales.
Fiscalía insiste en muerte homicida
Durante su exposición, el fiscal recordó que el dictamen de autopsia concluyó que Keyla Martínez presentaba múltiples lesiones y que la causa de muerte fue asfixia por sofocación mediante obturación de los orificios respiratorios, estableciendo una muerte de carácter homicida.
Asimismo, anunció que el Ministerio Público buscará acreditar su teoría del caso mediante la declaración del testigo protegido C-21, a quien identificó como un testigo presencial de los hechos, además de testimonios de peritos, médicos forenses, inspecciones técnicas, análisis de videograbaciones, dictámenes científicos y demás evidencia documental y física incorporada al proceso.
La Fiscalía también sostuvo que la conducta atribuida al acusado configura el delito de femicidio agravado por concurrir la circunstancia de alevosía, al considerar que la víctima se encontraba bajo custodia policial, privada de libertad y sin posibilidad de defenderse.
Según el ente acusador, el imputado mantenía una posición de superioridad al ejercer control físico e institucional sobre la víctima, al ser el funcionario responsable de la custodia de las celdas en el momento de los hechos.
El juicio se repite por orden de la CSJ
La repetición del juicio fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia, luego de declarar con lugar un recurso de casación promovido por el Ministerio Público contra la sentencia emitida el 2 de febrero de 2024 por el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque.
La Fiscalía argumentó que durante el juicio anterior se produjeron arbitrariedades que afectaron el debido proceso y cuestionó la valoración de la prueba realizada por el tribunal.
En el recurso, el Ministerio Público sostuvo que la sentencia carecía de claridad y precisión respecto a los hechos probados y señaló que el tribunal calificó de forma incorrecta la conducta atribuida al acusado como culposa.
Los fiscales también señalaron que el dictamen de Medicina Forense fue concluyente al establecer que la muerte de Keyla Martínez obedeció a una causa externa, incompatible con la hipótesis de un suicidio.
Además, recordaron que la propia resolución reconocía que Perdomo Sarmiento era el único policía con acceso a las llaves de la celda donde permanecía la estudiante.
Con base en esos argumentos, la Fiscalía solicitó la nulidad de la sentencia y la celebración de un nuevo juicio ante un tribunal distinto, petición que finalmente fue acogida por la Corte Suprema de Justicia.
Durante esta nueva etapa, los jueces volverán a valorar toda la prueba incorporada al expediente y emitirán un nuevo fallo una vez concluya la evacuación de los medios probatorios.