Los Ángeles, Estados Unidos.- Había algo en aquella tarde del jueves 25 de junio de 2009 que tardó en asentarse, porque la noticia llegó primero como rumor y nadie quiso creerla de inmediato.
Poco antes de las 3:00 p.m., hora de Los Ángeles, se informó oficialmente que Michael Jackson había muerto en una mansión del exclusivo barrio de Holmby Hills, con 50 años, mientras el mundo entero esperaba verlo subir a un escenario por primera vez en casi cinco años.
La prensa buscó referentes para dimensionar lo que ocurría y solo encontró dos: el funeral de la princesa Diana en 1997 y el asesinato de John Lennon en 1980.
Millones de personas en todo el mundo estaban haciendo lo mismo en ese momento. Internet colapsó. Los servidores de medios como CNN y Los Ángeles Times dejaron de responder.
Jackson se preparaba para This is It, una serie de 50 conciertos que serían su regreso y su reivindicación, pero aquella gira terminó siendo el título de su película póstuma.
Lo que permanece, al cabo de 17 años, es un legado construido sobre una obra de dimensiones objetivamente extraordinarias.
Thriller fue el primer álbum de la historia en obtener la certificación de 30 discos multiplatino por la Recording Industry Association of America (RIAA), con más de 100 millones de copias vendidas a nivel mundial; ganó ocho Grammy en una sola noche, récord que ningún otro álbum ha igualado, y permaneció 37 semanas en el número uno del Billboard 200 antes de ser incluido en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su significado cultural.
Un 25 de junio como este es la fecha de muerte de un hombre que llegó a ser, simultáneamente, el artista más exitoso del planeta y una de las figuras más expuestas al escrutinio judicial y mediático de su tiempo.
17 años después, el mundo sigue sin encontrar una manera única de recordarlo, y quizá esa incomodidad sea, en sí misma, la prueba más fiel de su magnitud.
El año que revisitó toda su trayectoria
En abril de 2026, la película “Michael” —biopic protagonizado por Jaafar Jackson, sobrino del artista en su debut actoral— se convirtió en el filme biográfico musical más taquillero de la historia, con unos 950 millones de dólares recaudados a nivel mundial, superando los 911 millones de Bohemian Rhapsody y convirtiéndose en el mayor éxito en la historia de Lionsgate.
El efecto sobre los streams fue inmediato. En las cuatro semanas siguientes al estreno, Jackson ganó cerca de 40 millones de nuevos oyentes mensuales en Spotify, pasando de 62 a más de 102 millones, el nivel más alto registrado en su era digital.
Semanas después, el 3 de junio, Netflix lanzó “Michael Jackson: El veredicto”, una docuserie de tres episodios que reconstruyó desde adentro el juicio de 2005, en el que el rey del pop enfrentó diez cargos —entre ellos cuatro por abuso sexual a un menor, cuatro por suministro de alcohol, uno por intento de abuso y uno por conspiración— y fue absuelto de todos ellos.
La serie recoge testimonios del jurado, fiscales, periodistas acreditados, figuras cercanas al artista y personas que trabajaron en Neverland durante aquellos años, reconstruyendo un proceso que, por la prohibición de cámaras en la sala, solo se había conocido desde afuera.