De jurados admiradores a videos de niños: lo que revela la nueva docuserie de Michael Jackson
Veinte años después, una nueva producción de Netflix abre las puertas de la sala donde se juzgó a Michael Jackson y revela lo que el mundo nunca pudo ver en su momento
- Actualizado: 04 de junio de 2026 a las 12:29
Una revista con imágenes de menores, un cantante que se desintegraba bajo los efectos de los analgésicos y un jurado que reconoce haber sentido admiración por el acusado. Así es "Michael Jackson: El Veredicto", la docuserie de Netflix que reconstruye el proceso penal de 2005 desde adentro.
Hubo un juicio que el mundo entero siguió sin poder verlo. Las cámaras nunca entraron a la sala del condado de Santa Bárbara, California, donde en 2005 se decidió el destino legal de Michael Jackson, acusado de abusar sexualmente de Gavin Arvizo, un menor de 13 años que sufría de cáncer.
Lo que la opinión pública consumió durante aquellas 14 semanas fueron fragmentos filtrados, especulaciones y la versión que los medios decidieron contar. Dos décadas después, Netflix intenta corregir esa distorsión con "Michael Jackson: El veredicto", una docuserie de tres episodios dirigida por Nick Green y producida ejecutivamente por Fiona Stourton, que se estrenó el 3 de junio de 2026.
Los realizadores lo justificaron con claridad desde el inicio: "No se permitieron cámaras en el tribunal, y por lo tanto la visión pública de los hechos fue filtrada por comentaristas y presentada de manera fragmentada. Era hora de hacer un análisis forense del juicio en su conjunto". El resultado es una producción que reúne a figuras clave del proceso, entre ellas el fiscal Ron Zonen, el abogado defensor Mark Geragos, el abogado familiar Brian Oxman y dos miembros del jurado: Melissa Herard y Tammy Evans.
Entre todos los testimonios que contiene la serie, el de Vincent Amen es el que más ha sacudido al público. Amen trabajó para Jackson a partir de 2002 y fue asignado para cuidar a la familia Arvizo. Alega en el documental que Jackson utilizaba apodos obscenos para referirse a los niños que frecuentaban Neverland, y describe cómo, tras el arresto del cantante, recibió una bolsa de Nike de parte del asistente de Jackson, Frank Cascio.
Desconfiado del contenido, decidió filmarse a sí mismo mientras revisaba el interior. Lo que encontró lo dejó sin palabras. "Empecé a hojearla, y había un Sharpie... círculos alrededor de la sección de pedidos de video", relató en el documental. "Alguien quería estos videos, marcó los que quería. Estos videos (...) son de niños desnudos. Algunos con familia, otros simplemente niños desnudos".
Al confrontar a Cascio, este le habría respondido que ordenar ese tipo de material "era una fase por la que Michael y él habían pasado". La producción señala que Frank Cascio no pudo ser contactado para ofrecer su versión. Su silencio quedó suspendido en pantalla como una pregunta sin respuesta.
Mientras el proceso judicial avanzaba, la persona que lo enfrentaba dejaba de parecerse al artista que el mundo conocía. Mark Geragos describe haber visto al cantante "literalmente desintegrarse", con un consumo de sustancias que calificó de "astronómico". "Teníamos genuinas preocupaciones sobre si podría soportar un juicio: física y mentalmente", dijo Geragos.
La noche anterior al testimonio de Gavin Arvizo fue especialmente caótica. Jackson fue hospitalizado tras una caída en la ducha y recibió una dosis de analgésicos que, según su director de seguridad Kerry Anderson, era suficiente "para tranquilizar a un elefante". Al día siguiente llegó tarde al tribunal. El juez amenazó con revocarle la fianza y emitir una orden de arresto. El equipo del cantante recorrió la autopista a 145 kilómetros por hora para llegar a tiempo. "Michael estaba aterrorizado, angustiado, fuera de sí. Pensaba que toda su vida se estaba evaporando", declaró el abogado Brian Oxman.
Otro elemento que la docuserie saca a la superficie es la humanidad —y sus fragilidades— dentro de la sala de deliberaciones. Melissa Herard, jurada número 8, recordó cómo el abogado Tom Mesereau intentó desacreditar el testimonio de Gavin y supuestamente le gritó al niño durante todo el tiempo que estuvo en el estrado. "Es un niño. Quería asegurarme de escuchar lo que decía", dijo Herard. Pero también reconoció que la estrategia de la defensa logró su cometido: "Pero luego, cuando el Sr. Mesereau se levanta y lo pone todo en orden, es como: ah, claro, eso sí que tiene sentido".
Una de las juradas incluso reconoció que fue "genial" ver al artista en la sala, lo que plantea interrogantes sobre la posible influencia de su figura en el veredicto final. Es una admisión incómoda que la serie no esquiva.
La tensión no se limitaba a lo que ocurría dentro del edificio. Kerry Anderson reveló que el cantante estuvo recibiendo amenazas de muerte durante todo el juicio. "Hicimos evaluaciones de amenazas que revelaron que había idiotas que decían que iban a matarlo", compartió Anderson. Aun así, Jackson insistía en mantener contacto con sus seguidores congregados fuera.
El proceso concluyó con la absolución total del artista por insuficiencia de pruebas. Jackson enfrentó en total 10 cargos, entre ellos cuatro por abuso sexual a un menor y cuatro por suministro de alcohol a un menor con fines de abuso. Ninguno prosperó ante el jurado. Murió en junio de 2009, cuatro años después del veredicto, sin haber vuelto a ser juzgado.
"Michael Jackson: el veredicto" no ofrece una conclusión definitiva sobre su culpabilidad o inocencia.