Ciudad de México, México.- Carlos Villagrán nunca fue hombre de medias palabras, y esta vez no fue la excepción. En una conversación con el youtuber mexicano El Escorpión Dorado, el actor que durante años habitó la piel del presumido "Quico" en "El Chavo del 8" abrió un capítulo que pocos esperaban ver relatado con tanta crudeza, el de su fugaz romance con Florinda Meza, la actriz que también compartió foro, risas y, al parecer, algo más.
Villagrán fue directo desde el primer momento. A su juicio, la relación no nació de un interés suyo, sino del acercamiento sostenido de su entonces compañera.
"No fue que yo estuve con ella, sino ella conmigo", dijo, dejando en claro cómo interpreta, décadas después, aquella historia que la pantalla chica jamás mostró.
El relato que ofreció el actor tiene una lógica de secuencias casi cotidianas. Todo empezó, según contó, con pequeños favores al terminar las grabaciones.
"Cuando terminábamos de grabar 'El Chavo del 8', me decía: 'Oye, Carlitos, ¿me llevas al taller? Dejé mi carro arreglando.' Y claro, la llevaba. Parecía algo normal entre compañeros", recordó.
"Luego le entregaron su carro, pero casi no lo usaba, así que me pedía que la llevara a su casa. Y ya estando ahí me decía: '¿No quieres pasar a tomar un traguito, y no precisamente de café?'", narró Villagrán, con una frase que dejó pocas dudas sobre el rumbo que tomaron esas visitas.
Lo que vino después, el actor lo describió como algo breve y desprovisto de emoción genuina de su parte.
"Pasaban cosas, ya sabes, y luego me daba las gracias", señaló, con la misma naturalidad con que alguien habla de un episodio menor.
La incomodidad, dijo, llegó pronto. "Después ya no la soportaba. Incluso tuve que pedirle ayuda a Chespirito para zafarme. Anduvimos unos días nada más", afirmó.
La frase que mejor resume su postura sobre aquel vínculo es también la más contundente. "Yo le sacaba mucho, porque a mí no me gustaba", declaró, antes de agregar que el compromiso emocional fue completamente asimétrico. "Ella sí se clavó conmigo", sostuvo.
Estas declaraciones llegaron en un momento de particular exposición mediática para los protagonistas de aquella era dorada de la televisión mexicana.
El estreno de la serie "Chespirito: Sin querer queriendo", producción que busca retratar la vida y el entorno del creador de los personajes más queridos de habla hispana, encendió de nuevo el debate sobre qué tan fiel es la ficción a lo que realmente ocurrió detrás de las cámaras.
Villagrán no dudó en cuestionar la producción con dureza. "Los hijos de Chespirito mintieron en casi todo", aseguró, señalando que gran parte de lo plasmado en la serie responde más a una versión conveniente que a los hechos que él vivió.
Sin embargo, hizo una distinción que resulta llamativa por venir de alguien tan crítico con el resto del contenido. "Lo de Florinda fue verdad", remarcó, otorgándole a ese episodio una veracidad que niega en casi todo lo demás.