Tegucigalpa, Honduras.- Los egresos en pago de sueldos y salarios, compra de bienes y servicios, pago de intereses de la deuda al igual que transferencias corrientes se elevaron en el gobierno de Xiomara Castro.
Todo lo anterior constituye gasto corriente de la administración pública que pasó de 214,851.4 millones a 258,821.9 millones de lempiras de 2022 a 2024, representando un alza de L43,970.4 millones, constató EL HERALDO en el informe de liquidación presupuestaria de esos ejercicios fiscales elaborado por la Secretaría de Finanzas (Sefin).
Durante el primer año de la presente gestión se ejecutaron en este tipo de egresos 130,322 millones de lempiras por la administración central, mientras que la administración descentralizada tuvo una erogación de 84,529.5 millones de lempiras.
Para el siguiente año se devengaron del presupuesto 249,200.7 millones en gasto corriente, de los que el 62% equivalente a 153,496 millones de lempiras se ejecutaron por la administración central y el 38% restante (L95,704.7 millones) correspondió al sector descentralizado.
Los egresos corrientes en el 2024 siguieron con la propensión creciente al ejecutarse L160,780.3 millones por la administración central y la descentralizada L98,041.6 millones para sumar los 258,821.9 millones de lempiras.
A la fecha no hay un reporte de liquidación del presupuesto 2025 y hasta el primer semestre de ese período se contabilizó en gasto corriente 92,895.5 millones por la administración pública.
Efectos
“El gasto corriente no tiene impacto en la productividad del país y por el contrario tiene un efecto en el aumento del déficit fiscal, ya que implica aumento de salarios, creación de instituciones con duplicidad de funciones, compra de bienes y servicios con precios sobrevalorados, entre otros”, mencionó a EL HERALDO la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana Castillo.
Aseguró que estos egresos “generan más inflación cuando no se controlan adecuadamente; cualquier gobierno podría cambiar esa tendencia siempre y cuando exista verdadera voluntad política para hacerlo”.
El gasto presupuestario debería orientarse principalmente a la realización de proyectos de inversión productiva que generen beneficios a las comunidades como la creación de fuentes de empleo, pero se ha optado por sacrificar estos fondos en inversión productiva para aumentar el gasto corriente, sostuvo la analista.
En sueldos y salarios el monto pasó de L85,352.6 millones ejecutados en 2022 a L108,728.1 millones en 2025, un alza de L23,375.5 millones.