Honduras no pudo mejorar las notas otorgadas por las calificadoras de riesgo internacional.
Así lo revelan las agencias Moody’s Investor Service y Standard and Poor’s en sus informes correspondientes a diciembre 2013. Los resultados han sido publicados por el Consejo Monetario Centroamericano (CMC).
Para septiembre 2013, Moody’s Investor Service otorgó la nota B2 Negativa para Honduras, la que se mantuvo para diciembre.
Standard and Poor’s adjudicó a Honduras la calificación B Estable, manteniendo la nota para diciembre del año pasado.
“En el cuarto trimestre del año (2013), Standard and Poor’s y Moody’s no realizaron cambios en la calificación y la perspectiva de la deuda soberana de Honduras”, concluye el análisis del Consejo Monetario Centroamericano.
El secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato Rodríguez, señala que las medidas adoptadas para mejorar el gasto y para el aumento de las recaudaciones tributarias contribuirá para mejorar la calificación de riesgo país.
La incursión de Honduras en el mercado internacional de capitales, al colocar 1,000 millones de dólares en Estados Unidos y Honduras durante 2013, también es parte de los aspectos que evalúa Moody’s Investor Service y Standard and Poor’s para otorgar las calificaciones de la deuda.
No obstante, diversos sectores de la sociedad hondureña han advertido del crecimiento de la deuda pública y los problemas de pago que puede enfrentar el país en el mediano y largo plazo.
La administración del presidente Juan Orlando Hernández ha anunciado una serie de medidas para reconversión de la deuda pública.
Carta de Intenciones
Por otra parte, el secretario de Finanzas declaró que han mantenido conversaciones con el Fondo Monetario Internacional.
No obstante, el funcionario no precisó la fecha del inicio de las negociaciones para un nuevo programa económico, aunque dejó entrever que pueden comenzar en marzo o abril.
Cerrato Rodríguez reconoce la importancia que significa para Honduras un acuerdo con el FMI, lo que abre al país la posibilidad de acceder a financiamiento en términos concesionales.
El último arreglo con el Fondo Monetario expiró el 31 de marzo de 2012, el que no pudo ser cumplido por la administración de Porfirio Lobo Sosa y que cerró las puertas a un crédito por 170 millones de dólares para apoyo presupuestario.
Diversos sectores coinciden que el gobierno hondureño puede lograr un rápido acuerdo con el FMI por la aprobación de las reformas fiscales y la reingeniería en la administración pública, lo que le puede permitir un ahorro en el gasto corriente. Se espera que la administración Hernández Alvarado tenga listo a finales de febrero un informe sobre el impacto de las reformas estructurales en las finanzas públicas.