Honduras ya no quiere más violencia y así lo gritó a los cuatro vientos.
En 214 de las 298 alcaldías municipales que hay en el país, millares de pobladores pidieron un cese a la violencia que mantiene sumida en la desesperanza a la población.
El evento, que fue convocado por la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon), estuvo concurrido ya que la población clama desesperada un alto a la delincuencia.
El grito de los asistentes fue uno solo desde que comenzaron las manifestaciones, “¡Queremos paz, queremos paz!”
Uno de los eventos más concurridos fue el que se dio en la capital del Distrito Central y que fue encabezado por el edil capitalino Ricardo Álvarez.
Según cálculos, al evento de la capital asistieron aproximadamente 50 mil personas que aprovecharon el momento para exigir un cese a la violencia y a los múltiples asesinatos que se están suscitando a diario en la nación hondureña.
“Queremos la paz, no queremos violencia”, dijo Maritza Carbajal, procedente de la colonia La Laguna, de Comayagüela.
“Estoy aquí marchando, pidiendo por la paz y que el Señor nos proteja de la delincuencia”, gritó en reiteradas ocasiones.
La gran muchedumbre que apoyó el evento en la capital inició la marcha en las inmediaciones del Estadio Nacional, hasta concluir en el parque central en el casco histórico de Tegucigalpa.
Oportunidad
La Marcha por la Paz fue la ocasión oportuna para que diversos sectores de la sociedad alzaran su voz de protesta en contra de la delincuencia y la inseguridad.
Pedro Gómez, presidente de la Asociación de taxis de Honduras (Ataxish), elevó su voz para pedir un alto a la delincuencia en el sector transporte.
Asimismo, el presidente del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), Juan Ramón Mairena, aprovechó la oportunidad para demandar un alto contra la violencia hacia los comunicadores sociales que solo en el gobierno de Porfirio Lobo Sosa ha cobrado la vida de 23 comunicadores sociales.
Y es que Honduras ha sido declarada por la CIDH como una de las naciones más peligrosas para ejercer el periodismo. Pero también, según la Organización de las Naciones Unidas
(ONU), la tasa de muertos de 83 por cada 100 mil habitantes ha posicionado a Honduras como el país más violento del mundo.
Hay que recordar que solo en 2011 el país cerró con 7,289 muertes violentas.
Vendedores
La actividad también fue apoyada por los vendedores informales. María Elena Amador, representante la Federación organizada de vendedores de los mercados de Honduras (Fovemerh), con un grito desesperado rechazó más muertes, robos, y pago de “impuesto de guerra” en los mercados.
“Somos personas que salimos a buscar el pan de cada día para nuestros hijos, no podemos vivir sometidos por las maras y el pago del ‘impuesto de guerra’”, se quejó.
El alcalde Ricardo Álvarez, por su parte, aseguró sentirse muy emocionado de ser parte de una multitud que no se queda de brazos cruzados ante los delincuentes.
“Ellos tras las rejas y nosotros viviendo en paz y seguridad, no nos van a detener, vamos a lograr la paz del pueblo hondureño”, advirtió el jefe edilicio.
Añadió que la lucha de la inseguridad es un reto que Honduras debe de vencer.
“Reducir la delincuencia no es tarea de un gobierno, es la lucha de un pueblo honesto que luchará hasta terminar con este flagelo”, puntualizó.
La masiva presencia de personas en estas marchas es el envío de un mensaje claro, de desesperación por los altos índices de inseguridad y muerte que hay en el país.
Ayer, una multitudinaria Marcha por la paz partió desde Tegucigalpa
hacia Talanga, donde miles de jóvenes católicos clamaron por un cese a la violencia y el desarme general en Honduras.
¡Alto a la corrupción!
Los miembros de al menos 40 organizaciones civiles se manifestaron ayer en las calles de la capital para exigir un alto a la corrupción.
Al menos 6,000 personas acompañaron la marcha que convocó el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) en conmemoración del natalicio del prócer José Trinidad Cabañas.
La Marcha por la Integridad y la Lucha contra la Corrupción recorrió todo el bulevar Morazán hasta llegar a la plaza central.
Con carteles y gritando consignas, decenas de voluntarios y miembros de grupos de la sociedad civil unieron su voz para condenar el aumento de este flagelo que empaña a Honduras.
En la plaza central, los manifestantes lanzaron un llamado al gobierno central para combatir de forma frontal la corrupción e impulsar la transparencia.
El Congreso Nacional decretó en 2011, el 9 de junio como Día Nacional de la Integridad y lucha contra la Corrupción.