Tegucigalpa, Honduras.- El consultorio está en silencio. Ana sostiene la mano de su hijo mientras espera que el médico confirme lo que ya sospecha. Pero hay algo que la aterra tanto como el diagnóstico mismo, y es encontrar las palabras para explicarle a un niño que tiene cáncer.
Miles de padres enfrentan esta misma angustia cada año, convencidos de que ocultar la verdad protegerá a sus hijos del sufrimiento.
La hemato-oncóloga pediatra Lorena Núñez trabaja diariamente con familias que atraviesan este momento y asegura que la honestidad es el único camino viable, aunque muchos padres crean lo contrario.
“El niño percibe tensión y se genera ansiedad anticipatoria”, explica sobre las conversaciones que los adultos mantienen a escondidas, creyendo que así cuidan a sus hijos cuando en realidad provocan un miedo aún mayor.
La especialista insiste en que evitar la palabra cáncer o minimizar la gravedad de la enfermedad termina rompiendo la confianza entre padres e hijos.
La doctora también señala que cada edad requiere un lenguaje diferente para procesar la información, desde frases muy simples sobre células que funcionan mal en los más pequeños, hasta conversaciones directas con adolescentes donde se les incluya en decisiones médicas y se reconozcan sus miedos sobre la muerte o los cambios en su cuerpo.
Ante la inevitable pregunta “¿me voy a morir?”, Núñez recomienda validar la emoción antes que negarla, preguntándole al niño qué lo hace pensar en eso y respondiendo con honestidad según cada pronóstico.
Lo que el niño debe saber según su edad
La comprensión del cáncer evoluciona con el desarrollo cognitivo, por lo que no existe una fórmula única para explicar el diagnóstico. Aquí algunos consejos diferenciados por edad.
- Preescolares (2 a 5 años): Use frases simples sobre células que fallan. Repita el mensaje porque aún no entienden el proceso.
- Escolares (6 a 9 años): Ya pueden escuchar la palabra cáncer. Sea honesto y explíqueles qué pasará hoy y durante esta semana.
- Preadolescentes (10 a 12 años): Empiezan a buscar causas y hacen preguntas. Valide todas sus emociones sin minimizarlas.
- Adolescentes (13 años o más): Comprenden la gravedad de la situación, piensan en la muerte y en cambios en su apariencia. Necesitan conversaciones directas.
Frases que destruyen la confianza
- “No es nada grave”: El niño eventualmente descubre la verdad cuando percibe la preocupación de los adultos, perdiendo la confianza en ellos y sintiéndose traicionado por quienes debían protegerlo con la verdad.
- “No digas/pienses eso”: Estas respuestas invalidan los miedos reales del niño y lo dejan emocionalmente aislado de su familia. El mensaje implícito es que sus sentimientos no importan o que está mal sentir miedo, lo que le genera culpa.
- “No te vas a morir”: Cuando el pronóstico es incierto, esta promesa destruye cualquier credibilidad futura de los adultos si la situación empeora. Además, impide que el niño procese sus miedos.
Contacto de la experta
La hemato-oncóloga pediatra Lorena Núñez atiende en el Centro Médico Dayenú. Para agendar citas, los interesados pueden comunicarse al número +504 3223-8758.