Salud
Acceso con registro
Tegucigalpa, Honduras.- El cáncer cervicouterino continúa siendo una de las principales causas de mortalidad oncológica entre mujeres latinoamericanas. En Honduras, donde se registran más de 1,300 casos anuales, los avances en inmunoterapia están ofreciendo nuevas perspectivas para pacientes con enfermedad avanzada, especialmente cuando se combina con quimioterapia y radioterapia.
Esta neoplasia, provocada mayoritariamente por la infección persistente del virus del papiloma humano (VPH), se caracteriza por su desarrollo silencioso. La ausencia de síntomas en fases iniciales dificulta la detección temprana y, cuando se diagnostica en estadios avanzados, requiere abordajes terapéuticos complejos.
Según datos del HPV Information Centre, Honduras registra anualmente más de 600 fallecimientos atribuibles a esta enfermedad. La Organización Mundial de la Salud señala que la cobertura de vacunación contra el VPH permanece por debajo de los niveles óptimos, mientras que el acceso a programas de tamizaje sigue siendo limitado.
En respuesta a esta problemática, el gobierno hondureño puso en marcha en 2023 el Plan Estratégico Nacional para el Control del Cáncer 2024-2030, destinado a reforzar los mecanismos de prevención, detección precoz y atención del cáncer cervicouterino.
La evidencia clínica demuestra que la incorporación de la inmunoterapia —tratamiento que potencia las defensas naturales del organismo para combatir las células malignas— en combinación con quimioterapia y radioterapia, está mejorando significativamente las tasas de supervivencia en pacientes con cáncer cervicouterino avanzado.
"La inmunoterapia está cambiando las reglas del juego para muchas pacientes. Al combinarla con otros tratamientos, estamos logrando mejores resultados que nunca, incluso en cánceres que eran difíciles de tratar," explica el Dr. John Diaz, jefe de Oncología Ginecológica en Baptist Health Cancer Care.
Otra línea prometedora son los conjugados anticuerpo-fármaco (ADC), una clase terapéutica que fusiona la especificidad de los anticuerpos con la potencia de los fármacos citotóxicos. La comunidad científica explora actualmente cómo optimizar su eficacia mediante combinación con inmunoterapia.
Paralelamente, la medicina de precisión permite ahora analizar el perfil genético de cada tumor y diseñar esquemas terapéuticos personalizados que maximicen la eficacia del tratamiento.
Pese a los progresos terapéuticos, los especialistas insisten en que la prevención continúa siendo la estrategia más efectiva. La vacunación contra el VPH, las pruebas de detección periódicas y el acceso regular a servicios de ginecología constituyen los pilares fundamentales para reducir la incidencia y la mortalidad.
La detección temprana permite identificar lesiones precancerosas tratables mediante procedimientos ambulatorios sencillos, evitando la progresión hacia estadios invasivos que requieren tratamientos más agresivos.