A Vivian Aracely Herrera se le hacía imposible creer que tenía un juguete nuevo en sus manos.
'¡Está muy lindo!', expresó llena de alegría la pequeña de 10 años luego de que una Carita Feliz le hiciera entrega de su obsequio.
Aun con dificultad a causa de un problema de ambliopía que tiene en su vista, que solo le permite mantener sus ojos abiertos por breves segundos, pudo advertir que se trataba de un juego de cocina, con su estufa y trastecitos con los que podrá jugar con sus amiguitas.
'Me encanta, me gusta mucho, gracias por este regalo', manifestó con emoción la pequeña, quien urge de unos lentes para mejorar su visión.
Misión de altura
'Soli-Diario regala un juguete en Navidad', campaña que desde hace siete años emprende EL HERALDO como empresa socialmente responsable, inició su misión de dibujar sonrisas. No fue difícil para los ayudantes de Santa hacer cambiar la tristeza por la alegría en el rostro de menores de escasos recursos que esperaban hacer realidad el sueño de tener un juguete nuevo entre sus manos.
Ahí, a 160 kilómetros de la capital, en la comunidad de Tablones Arriba, en el municipio de Yusguare, departamento de Choluteca, encontramos a menores a quienes hacer felices.
Pese a la calor sofocante y a los rayos del sol ardiente que parecían transformar la fría temporada navideña en la abrasante Semana Santa, se reunieron 200 niños.
Dentro de este grupo había pequeñines de las comunidades vecinas de La Tajiada, La Fortuna, Chagüite y El Naranjal, quienes caminaron más de dos horas para llegar a Tablones Arriba, donde se realizó la entrega.
Previo a la algarabía de recibir los juguetes y luego de la fraternal bienvenida que le hicieran al equipo de EL HERALDO, se reventaron tres piñatas. Desde el más chico al más grande participaron en esta actividad, donde las voces de los niños repetían el tradicional '¡Arriba, abajo!'
Luego de este momento de diversión, formados en filas, los niños recibieron sus presentes, entre estos carritos, pelotas, muñecas y trastecitos.
Imposible olvidar la carita sonriente del pequeño Daniel Castillo, de apenas 3 años, quien tras recibir un balón de fútbol y sin importante andar descalzo se puso a jugar y demostró que en el futuro puede llegar a ser una estrella del balompié.
Michelle Aracely Bonilla es otra de las niñas con la que también se compartió la alegría de entregarle un juguete.
Y así a muchos pequeñines más fue posible dibujarles sonrisas en sus rostros y sembrar alegría en el corazón.