Tegucigalpa, Honduras.- La construcción del mercado San Isidro, en Comayagüela, permanece paralizada desde diciembre de 2025 y los locatarios mostraron su malestar por las promesas incumplidas de las autoridades municipales de turno del Distrito Central.
Los vendedores denuncian que la obra quedó abandonada pese a las promesas de continuidad por parte de autoridades municipales, tanto de la administración anterior como de la actual.
“Este trabajo lo empezaron hace dos años. Los que estaban trabajando lo volvieron a hacer porque estaba mal hecho. No sé si no eran ingenieros o si fue una chambonada, pero botaron material y dinero, y aun así lo dejaron mal otra vez”, expresó la locataria Dora Colindres.
La comerciante cuestionó la calidad de la construcción, señalando fallas estructurales que obligaron a rehacer parte de la obra, como columnas que no cumplían con los estándares requeridos.
Desde diciembre, el proyecto no muestra avances visibles, mientras los locatarios aseguran que no han recibido información de la alcaldía sobre su reactivación.
“Aquí estamos dañados. Mire estos callejones vacíos, con una lámina que calienta demasiado cuando pega el sol. La gente no pasa porque esta parte está cerrada y nosotros no estamos vendiendo”, relató la afectada a EL HERALDO.
Las condiciones actuales del mercado han reducido significativamente la afluencia de clientes, impactando directamente en los ingresos de los vendedores: “Nos hacen perder los clientes porque aquí no hay paso y, como está cerrado, la gente no entra”, agregó la locataria.
“No sé por qué las nuevas autoridades no han venido a hablar con nosotros para ver si van a seguir. Es un proyecto de hace dos años y no han hecho nada y está prácticamente abandonado”, señaló la comerciante.
Los locatarios también expresan su preocupación por la falta de comunicación de parte de las autoridades municipales.
“No sé si fue una compañía irresponsable o si le fallaron al alcalde, o si el alcalde les falló a ellos. Pero lo que sí sé es que hicieron una chambonada y dejaron esto a medio palo”, reiteró visiblemente molesta la entrevistada.
El malestar se extiende entre los comerciantes que esperaban contar con un mercado renovado, pero que hoy enfrentan condiciones adversas para trabajar: “Nos prometieron espacios más dignos, pero seguimos igual o peor”, indicó otra de las locatarias afectadas.
“Aquí los afectados somos nosotros, el pueblo pobre, los que vivimos del día a día. Mientras tanto, otros tienen sus sueldos asegurados. Y así estamos, olvidados”, concluyó Colindres.
Por su parte, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, informó que el proyecto ya fue socializado con los locatarios.
El edil explicó que se efectúan ajustes en el diseño y que la empresa contratista fue instruida para retomar los trabajos de reconstrucción del anexo.
Zelaya aseguró que este año se priorizará la reactivación de proyectos que quedaron paralizados, junto con un proceso de ordenamiento financiero para garantizar su continuidad.
Como antecedente, la reconstrucción del mercado San Isidro registraba en diciembre de 2025 un avance del 53%, con una inversión superior a los 140 millones de lempiras, proyectándose como un moderno centro comercial de dos niveles que albergará unos 600 vendedores.