Tegucigalpa, Honduras.- Tras años de racionamientos y fallas en el suministro de agua potable en la capital, Honduras y Japón acordaron un financiamiento de 85 millones de dólares para modernizar el sistema de abastecimiento en Tegucigalpa, un proyecto que busca mejorar la continuidad del servicio y beneficiar a más de 1.3 millones de habitantes.
La iniciativa busca modernizar la infraestructura del sistema de agua potable con la renovación de tuberías, la instalación de nuevas estaciones de bombeo y tanques de distribución que permitirán optimizar la continuidad del servicio, reducir pérdidas en la red y garantizar un suministro más sostenible.
El alcalde Juan Diego Zelaya señaló que el apoyo que va a recibir del gobierno de Japón es realmente espectacular. "Va a haber un antes y un después, y la calidad de vida de los habitantes de esta ciudad capital se va a ver sumamente mejorada gracias a este proyecto”, consideró.
La obra será ejecutada con el respaldo del gobierno de Japón, a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), en coordinación con la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), asegurando un manejo técnico y operativo confiable.
La firma del Canje de Notas fue oficializada por la canciller de la República, Mireya Agüero, junto al embajador extraordinario y plenipotenciario de Japón, Kazuhiro Nakai, en un acto que también celebró los 91 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Zelaya explicó que la iniciativa forma parte de un plan integral de la municipalidad para mejorar los servicios básicos en Tegucigalpa y atender los sectores más vulnerables, donde la falta de agua potable ha sido un problema persistente.
Según los estudios preliminares, la inversión permitirá reducir en un 40% las pérdidas de agua en la red y mejorar el abastecimiento en barrios periféricos que actualmente enfrentan cortes frecuentes.
Expertos de la UMAPS y técnicos de JICA sostienen que la modernización de la infraestructura contribuirá a un manejo más eficiente del recurso y permitirá implementar sistemas de monitoreo que garanticen la sostenibilidad del servicio a largo plazo.
El acuerdo también contempla la capacitación de personal local para el mantenimiento y operación de los nuevos sistemas, asegurando que la inversión tenga un impacto duradero en la ciudad.
Las autoridades municipales destacan que este proyect mejorará el suministro de agua y también tendrá efectos positivos en la salud pública y el desarrollo económico, al facilitar el acceso a un recurso esencial para hogares y empresas.
Se espera que la ejecución del proyecto inicie en los próximos meses, con fases piloto que permitirán evaluar la efectividad de las nuevas infraestructuras antes de su implementación total.