Tegucigalpa, Honduras.- El cuidado del planeta comienza con pequeños actos como colocar una botella en el recipiente correcto, una planta sembrada en el patio de la escuela o un niño recordándole a sus padres que no deben botar basura en la calle, acciones capaces de transformar comunidades enteras y a todo un país.
Con esa visión nació hace 12 años el programa Escuelas Amigables con el Ambiente (EAA), impulsado por EL HERALDO junto a patrocinadores, una iniciativa que ha encontrado en la niñez el motor principal para sembrar conciencia ambiental en Honduras.
La duodécima edición del programa comienza este 2026 con la participación de cinco centros educativos de la capital, donde cientos de estudiantes asumirán el reto de convertirse en guardianes del planeta a través de capacitaciones y acciones prácticas enfocadas en el cuidado ambiental.
Los protagonistas de esta iniciativa son precisamente los más pequeños. Niños y niñas que, desde sus aulas, comienzan a multiplicar mensajes sobre reciclaje, reforestación y protección de los recursos naturales, llevando esas enseñanzas hasta sus hogares y colonias.
Cada estudiante se convierte así en un transmisor de conciencia ambiental, un pequeño héroe verde que, mediante recomendaciones sencillas como reutilizar materiales escolares, ahorrar agua o separar residuos, puede cambiar hábitos dentro de toda una familia y generar un efecto multiplicador que trasciende los muros de la escuela.
Escuelas y patrocinadores
Los niños de los cinco centros educativos participarán con orgullo en esta edición como nuevos héroes ambientales y llevarán las buenas prácticas a sus compañeros del Centro de Educación Básica Roberto Sosa, Centro de Educación Básica Lempira, Centro de Educación Básica Ramón Cálix Figueroa, Centro de Educación Básica Rafael Pineda Ponce y Centro de Educación Básica Roberto Suazo Córdova.
Y es que durante 10 semanas consecutivas, los estudiantes recibirán capacitaciones teórico-prácticas sobre temas fundamentales para la conservación ambiental y el desarrollo sostenible de sus comunidades.
“EL HERALDO inicia de nueva cuenta la cruzada denominada Escuelas Amigables con el Ambiente, que reafirma su compromiso con la educación y el cuidado del planeta, esta vez de la mano de cinco centros educativos que están listos para adoptar buenas prácticas ambientales y transformar sus entornos grises en verdes”, expresó Glenda Estrada, jefa de Redacción de EL HERALDO.
Las jornadas incluirán aprendizajes relacionados con la separación de residuos, cuidado del agua, elaboración de compostaje, reforestación y creación de huertos escolares, herramientas que buscan formar ciudadanos más conscientes de la realidad ambiental que enfrenta el país.
“Estamos orgullosos de lo que hemos logrado en estos 12 años del proyecto, en los que hemos sembrado la semilla del amor por la naturaleza en 88 centros educativos de la capital y de la zona sur, con el apoyo de instituciones y empresas que creen en un proyecto que provoca grandes cambios en manos pequeñas”, añadió Estrada.
El programa también promueve la economía circular mediante actividades enfocadas en la reutilización de materiales y la venta de productos reciclados, enseñando a los menores que muchos residuos todavía pueden tener valor y convertirse incluso en oportunidades de emprendimiento.
El programa es acompañado por patrocinadores que hacen posibles las diferentes actividades que se realizan durante estas semanas de aprendizaje. Entre las empresas participantes figuran Walmart, Nestlé y World Vision.
Además, forman parte de este gran proyecto Equipos Industriales, Santillana Honduras, Metrocinemas, Recicladora Diamante y La Cruz Roja Hondureña, quienes apoyan cada una de las actividades del programa ambiental multiplicador.
A este proyecto también se suman instituciones que nutrirán a los niños con conocimientos sobre el medio ambiente, entre ellas la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), la Alcaldía Municipal del Distrito Central y la Secretaría de Educación.
Las EAA organiza en cada centro educativo clubes ecológicos y comités ambientales integrados por estudiantes, quienes asumen la responsabilidad de compartir lo aprendido con el resto de sus compañeros.
Esa dinámica convierte a los niños en líderes ambientales dentro de sus propias escuelas, siendo ellos quienes motivan campañas de limpieza, impulsan jornadas de reciclaje y recuerdan la importancia de cuidar el entorno natural.
Desde 2013 comienza el proyecto
El proyecto nació en 2013 cuando EL HERALDO decidió emprender una iniciativa educativa orientada a despertar conciencia ecológica en la niñez hondureña, en un momento donde los temas ambientales comenzaban a ocupar un espacio cada vez más urgente dentro de la sociedad.
A lo largo de once años, más de 60 mil estudiantes han sido formados mediante esta iniciativa educativa que ha llegado a 88 centros escolares de Tegucigalpa y municipios como Choluteca, Namasigüe y Nacaome.
En cada una de esas instituciones se han conformado clubes ecológicos y comités ambientales que continúan promoviendo prácticas sostenibles aun después de finalizar las capacitaciones.
Además de generar conciencia ambiental, el proyecto ha dejado mejoras visibles dentro de las escuelas participantes. Entre ellas destacan la instalación de basureros para clasificación de residuos, mejoras eléctricas y renovación de infraestructura educativa.
Los estudiantes también han aprendido a desarrollar pequeños emprendimientos a partir de materiales reutilizados, elaborando piñatas, adornos y otros productos reciclables que posteriormente son comercializados dentro de sus comunidades educativas.
De acuerdo con los organizadores, los ingresos obtenidos mediante la venta de papel, aluminio, plástico y productos elaborados con materiales reutilizados superan el millón de lempiras acumulados a lo largo de las distintas ediciones del proyecto.
Uno de los momentos más esperados del programa es la Feria del Reciclaje, un espacio donde los estudiantes muestran artículos creados a partir de materiales reutilizados y ponen en práctica todo lo aprendido durante las capacitaciones.
También destaca el Congreso Infantil, actividad donde los niños presentan los proyectos ambientales desarrollados en sus centros educativos y comparten experiencias relacionadas con el cuidado del planeta.
Al finalizar el proceso, las escuelas participantes reciben reconocimientos especiales como Escuela Más Amigable con el Ambiente, Escuela con Mayor Efecto Multiplicador y Escuela de Mayor Impacto Ambiental.
Más allá de los premios, el verdadero valor del proyecto radica en el cambio cultural que logra sembrar en las nuevas generaciones, formando niños capaces de comprender que el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad colectiva.
La clausura de esta duodécima edición se celebrará este martes en La Galería, donde cientos de estudiantes de educación básica se reunirán para cerrar una nueva etapa de aprendizaje enfocada en la protección de la Tierra.
Con cada edición, Escuelas Amigables con el Ambiente confirma que las grandes transformaciones pueden comenzar desde un aula de clases. Porque cuando un niño aprende a cuidar un árbol, ahorrar agua o reutilizar residuos, también aprende a proteger el futuro del planeta que heredará mañana.