Tegucigalpa, Honduras.- El déficit de lluvias que ha marcado la actual temporada podría agravar aún más la crisis de agua que enfrenta el Distrito Central (DC).
Las autoridades municipales advirtieron que, si las precipitaciones no aumentan antes de finales de agosto, las represas que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela podrían descender hasta entre un 15% y un 20% de su capacidad.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), explicó que una disminución de ese nivel complicaría el proceso de extracción y potabilización del agua, debido a la mayor acumulación de sedimentos en los embalses.
"Si no llueve antes de finales de agosto, podríamos llegar a niveles entre el 15% y el 20% de capacidad. En esas condiciones ya no solo hablamos de menos agua disponible, sino también de mayores dificultades para potabilizarla por la cantidad de sedimentos", advirtió.
Actualmente, las dos principales fuentes de abastecimiento de la capital permanecen en condición de riesgo hídrico alto.
De acuerdo con el más reciente reporte de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), la represa Los Laureles se encuentra al 41.27% de su capacidad, mientras que La Concepción registra apenas 34.34%, ambas por debajo de la mitad de su almacenamiento.
Las zonas altas ya enfrentan mayores dificultades
Quiñónez explicó que la escasez ya impacta a varios sectores de la capital, principalmente aquellos ubicados en las zonas más elevadas, donde el agua llega con menor frecuencia.
Según indicó, en algunos barrios y colonias el servicio se distribuye cada 15 o incluso 20 días, situación que ha obligado a reforzar el abastecimiento mediante camiones cisterna.
El funcionario atribuyó el deterioro de las reservas al comportamiento irregular de las lluvias durante este año.
Recordó que en mayo se registraron 24 días consecutivos sin precipitaciones, mientras que junio y lo que va de julio no han aportado el volumen de agua necesario para recuperar los embalses.
Las autoridades mantienen la expectativa de que la onda tropical número 21, pronosticada para esta semana, contribuya a mejorar las condiciones de las represas.
"Esperamos que esta onda tropical contribuya a la situación tan compleja que tenemos con los embalses, porque ambos están en una condición bastante crítica", expresó Quiñónez.
No obstante, también advirtió que las lluvias podrían generar otros riesgos para la población, especialmente en sectores vulnerables de la capital.
Explicó que las precipitaciones intensas pueden provocar crecidas repentinas de quebradas e inundaciones en zonas de riesgo, por lo que llamó a la ciudadanía a mantenerse atenta a los avisos de las autoridades.
Las autoridades municipales, por su parte, continúan ejecutando trabajos de prevención y mitigación en distintos puntos de Tegucigalpa y Comayagüela, aunque insisten en que la recuperación de los embalses dependerá, principalmente, del comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas.