Tegucigalpa, Honduras.- La Escuela Nacional de Música permaneció este lunes en protesta, luego de que padres de familia y estudiantes mantuvieran la huelga para exigir el reintegro del personal de apoyo que fue despedido en las últimas semanas.
Con esta acción, el centro educativo acumula tres días de suspensión de actividades por las manifestaciones, dos de ellos antes del receso estudiantil y uno más desarrollado este lunes 20 de julio.
Los manifestantes aseguraron que la medida responde al despido de un vigilante, una aseadora y dos oficinistas, personal que consideran indispensable para el funcionamiento diario del centro educativo.
De acuerdo con la Asociación de Padres de Familia, las protestas constituyen una medida de presión para que las autoridades del Gobierno atiendan sus reclamos y reciban una comisión de representantes de la institución.
En un comunicado, la organización manifestó su preocupación por la salida del personal de aseo y vigilancia, al considerar que desempeñaban funciones esenciales para garantizar la seguridad, la higiene y el bienestar de los estudiantes.
Los padres indicaron que el objetivo del plantón es lograr una reunión con las autoridades competentes para exponer directamente el impacto que ha provocado la reducción del personal administrativo y de apoyo.
La jornada de protesta de este lunes se desarrolló hasta las 10:00 de la mañana frente a las instalaciones del centro educativo, donde estudiantes y padres exigieron el reintegro inmediato de los trabajadores despedidos.
La presidenta de la Sociedad de Padres de Familia, Esmelda Escobar, afirmó que la principal preocupación gira en torno a la seguridad de los estudiantes y de los instrumentos musicales que diariamente trasladan al centro educativo.
"El problema es que nuestros hijos andan sus instrumentos y, sin seguridad, queda todo a la intemperie", manifestó Escobar a EL HERALDO.
Además, explicó que muchos alumnos transportan instrumentos de alto valor económico y que anteriormente el vigilante les permitía resguardarlos en un aula construida por los propios padres de familia.
"Nuestros hijos llevan instrumentos caros y el vigilante les daba un aula que nosotros mismos hicimos; él los cuidaba desde las seis de la mañana hasta que llegaban los maestros", expresó la representante de los padres de familia.
Los manifestantes insistieron en que la ausencia del personal despedido afecta tanto la seguridad como el orden dentro del centro educativo, situación que consideran incompatible con el desarrollo normal de las actividades académicas.
Mientras tanto, docentes de la Escuela Nacional de Música fueron consultados sobre la situación; sin embargo, decidieron no emitir declaraciones relacionadas con el conflicto.
Los padres de familia informaron que este lunes sostendrán una reunión programada para las 6:30 de la tarde, en la que evaluarán el desarrollo de las protestas y decidirán si la huelga continuará en los próximos días.
La Escuela Nacional de Música se suma a otros centros educativos que protestaron por despidos de personal administrativo. Según la Secreyaría de Educación, apróximadamente 515 personas fueron despedidas en el Francisco Morazán.