Tegucigalpa, Honduras.- Las primeras lluvias que han caido sobre el Distrito Central (DC), dieron un pequeño respiro a las fuentes de agua de la capital, pero la represa La Concepción apenas ha logrado recuperar 0.11 puntos porcentuales de su capacidad.
El embalse reportó el fin de semana 24.37% de su capacidad y, pese a las lluvias del sábado y la madrugada del domingo, prácticamente no registró recuperación en los días siguientes.
De acuerdo con los reportes de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), el sábado por la tarde, cuando comenzaron las precipitaciones, La Concepción se encontraba en 24.37%.
Al día siguiente, el porcentaje bajó ligeramente a 24.34%, una variación mínima que mostró que las primeras lluvias todavía no eran suficientes para cambiar la tendencia del embalse.
La recuperación comenzó a observarse hasta el martes 22 de septiembre, cuando el principal embalse que abastece la capital pasó a 24.44%. Este miércoles 23 de septiembre, el nivel llegó a 24.48%.
Sin embargo, aunque el aumento es pequeño, representa un cambio respecto a los días anteriores, cuando el nivel continuaba descendiendo.
Los Laureles recupera más terreno
El comportamiento de Los Laureles ha sido diferente. El sábado, el embalse se encontraba en 24.73%, mientras que el domingo bajó a 24.53%.
Para el lunes comenzó a mostrar una recuperación y alcanzó 25.75%. El martes subió a 26.52% y hoy llegó a 26.90% de su capacidad.
Mientras Los Laureles ha recuperado más de dos puntos desde el fin de semana, La Concepción apenas ha avanzado. No obstante, aun con esta recuperación, ambos embalses permanecen en niveles que las autoridades municipales consideran de alto riesgo hídrico.
Pero para la población capitalina, cada aumento representa un pequeño alivio en medio de una crisis que ha obligado a ampliar los períodos de distribución de agua.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), explicó que el nivel de La Concepción continúa siendo motivo de preocupación porque al bajar del 25% aumentan las dificultades para tratar el agua.
“Del 25% hacia abajo nos estamos acercando a esos volúmenes de agua que el nivel de contaminantes que tienen es bastante alto”, explicó.
Según Quiñónez, esta situación también está relacionada con la decisión de ampliar el período de distribución de agua hasta 12 días, debido a que actualmente se está utilizando una mayor cantidad del recurso disponible.
El embalse todavía está lejos de un nivel seguro
El funcionario explicó que el 25% no representa por sí mismo un punto en el que La Concepción deba dejar de operar. Sin embargo, por debajo de ese nivel comienzan a presentarse condiciones más complejas para el tratamiento del agua.
“Este volumen del 25% ya lo hemos tenido en otros años, pero de aquí hacia abajo ya no, casi siempre de ahí comienza la recuperación”, señaló.
El problema está relacionado con la cantidad de sedimentos que se concentran en el embalse cuando el nivel del agua disminuye, lo que obliga a utilizar más químicos durante el proceso de tratamiento.
Por ahora, las lluvias han permitido detener la caída y comenzar una recuperación todavía muy lenta. El desafío es que las precipitaciones continúen y sean suficientes para elevar de manera significativa las reservas.
Quiñónez explicó que un escenario todavía más crítico se presentaría si La Concepción descendiera hasta el 15%: “Del 15% hacia abajo, estaríamos a un 5% para tener que apagar el embalse”.
De acuerdo con Quiñónez, la expectativa sería alcanzar al menos un 65% de la capacidad para contar con una reserva que permita mayor tranquilidad frente a los próximos meses.