Tegucigalpa, Honduras.- Tegucigalpa y Comayagüela están a las puertas de enfrentar un racionamiento de agua potable aún más severo a partir del 1 de agosto, debido a la crisis hídrica que enfrentan.
Las autoridades afirmaron que analizan ampliar de siete a nueve días el intervalo entre cada distribución debido a la constante disminución de las reservas en las represas que abastecen la capital.
La medida dependerá del comportamiento de las lluvias durante los próximos días, advirtió el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín.
"Eso nos obliga a racionar el agua. Necesitamos esperar esas lluvias fuertes de septiembre y, para lograr alcanzar a septiembre, necesitamos pasar a nueve días a partir del primero de agosto", manifestó el funcionario.
La advertencia surge mientras los principales embalses que abastecen a la capital continúan en niveles considerados críticos.
De acuerdo con los datos oficiales, la represa Los Laureles se encuentra al 40% de su capacidad, mientras que La Concepción registra apenas un 33%, lo que eleva la preocupación sobre el abastecimiento para las próximas semanas.
Según las proyecciones de las autoridades, con las reservas actuales el agua alcanzaría únicamente hasta el 22 de agosto, por lo que insisten en la necesidad de reducir el consumo mientras esperan un incremento en las precipitaciones.
Aunque la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) informó recientemente sobre el ingreso de dos ondas tropicales al país, las lluvias generadas no han beneficiado de forma significativa las cuencas que alimentan ambas represas.
Esta situación ha impedido una recuperación de los embalses y mantiene la incertidumbre sobre el suministro de agua para los más de un millón de habitantes del Distrito Central.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (SIMGER), Julio Quiñónez, señaló que los sectores más afectados continúan siendo las zonas altas de la capital.
"Sectores como las zonas altas de la capital no reciben agua, ni con la frecuencia adecuada, ni en la cantidad de horas en que se despacha el servicio", afirmó.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la población a hacer un uso racional del agua, ya que el comportamiento de las lluvias durante agosto será determinante para evitar que el racionamiento se prolongue o se vuelva aún más estricto.