Agua cada nueve días: canícula y El Niño agravan la crisis en la capital
La reducción de lluvias por la canícula y el fenómeno de El Niño obligaría a cambiar el calendario de distribución de agua en Tegucigalpa
- Actualizado: 27 de julio de 2026 a las 09:23
Los habitantes del Distrito Central podrían enfrentar un panorama aún más complicado en el abastecimiento de agua potable a partir del 1 de agosto, ya que las autoridades prevén ampliar el intervalo de distribución del servicio hasta cada nueve días, como consecuencia de la disminución de las reservas en los principales embalses que abastecen la capital.
La medida continúa bajo evaluación; sin embargo, los informes técnicos indican que será difícil mantener el actual esquema de distribución semanal si las condiciones climáticas continúan afectando la recuperación de las fuentes de almacenamiento.
El director de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), Julio Quiñónez, explicó que existe una alta probabilidad de que el nuevo calendario entre en vigor desde el inicio de agosto, debido a la emergencia hídrica que atraviesa Tegucigalpa y Comayagüela.
Actualmente, los barrios y colonias conectados a la red reciben agua una vez por semana. En cambio, los sectores donde el servicio no llega dependen del abastecimiento mediante camiones cisterna que distribuyen agua comprada a propietarios de pozos privados.
A la disminución del nivel de las represas se suma un escenario climático poco alentador. Especialistas de Cenaos advirtieron que Honduras ya atraviesa la canícula o veranillo, un período caracterizado por una reducción significativa de las lluvias.
Este fenómeno coincide con la presencia de El Niño, que actualmente mantiene una intensidad moderada y con tendencia a fortalecerse durante las próximas semanas, situación que provocará un déficit de precipitaciones, principalmente en las regiones central y sur del país.
Los meteorólogos aclararon que la canícula no significa la ausencia total de lluvias, sino una disminución considerable de estas durante aproximadamente 40 días, período que podría extenderse hasta los primeros días de septiembre, limitando aún más la recuperación de los embalses que abastecen a la capital.
La preocupación también responde al estado actual de las principales reservas de agua. La represa Los Laureles se encuentra al 40 % de su capacidad, mientras que La Concepción apenas alcanza el 33 %, niveles que mantienen en alerta a las autoridades municipales.
La escasez también representa un fuerte impacto económico para miles de familias. Según la Asociación de Juntas de Agua, muchos hogares deben comprar al menos cuatro barriles de agua por semana.
Cada uno tiene un costo cercano a los 60 lempiras, lo que implica un gasto aproximado de 240 lempiras semanales para poder cubrir las necesidades básicas.
Ante este escenario, la AMDC informó que ya invirtió más de 600 mil lempiras en la compra de 2.4 millones de galones de agua provenientes de pozos privados y continúa evaluando nuevas perforaciones para incrementar el abastecimiento.
Paralelamente, trabaja junto con la cooperación japonesa (JICA) en un proyecto de modernización del sistema hídrico valorado en 150 millones de dólares.