Tegucigalpa

Abuso de buses rapiditos mantiene un tormento vial en calles de Tegucigalpa

Conductores que obstaculicen el tráfico vehicular se enfrentan a multas de L 2,000, y de L 1,000 a quienes suban y bajen pasajeros en lugares no autorizados, según el artículo 139 del Plan de Arbitrios
23.02.2023

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Así como diría la famosa cantante Shakira en uno de sus más populares temas, “ciegas, sordomudas” lucen las autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) ante el abuso y control que ejercen los conductores de los buses ejecutivos en Comayagüela, específicamente entre la segunda y cuarta avenida.

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La relación comparativa en el caso es porque se muestran ciegos debido a que no es la primera vez que EL HERALDO evidencia gráficamente estas unidades literalmente estacionadas en plena calle; sordos porque los diversos llamados a esa institución han sido ignorados, permitiéndoles a estos choferes sentirse dueños y controladores de las calles capitalinas, y mudos porque el silencio es la única respuesta que tienen ante la problemática que lleva años aquejando a los ciudadanos.

Las unidades fueron implementadas bajo el esquema de un transporte ejecutivo que ofreciera comodidad y viajes más expeditos a los usuarios, pero la realidad es que además de obstaculizar las calles y avenidas de la ciudad, también quitan tiempo a sus pasajeros.

A los reclamos se suman los conductores de vehículos particulares debido a que deben esperar por varias horas para avanzar por culpa de los trabajadores de transporte que no mueven sus unidades por el afán de subir más usuarios a los buses.

En cualquier lugar y circunstancia, conductores permiten a pasajeros que aborden sus unidades.

“Ni quiera Dios, son horas las que se están esperando subir más pasajeros y uno tiene su tiempo medido, ¡son bárbaros!”, expresó Carmen Marín, una capitalina afectada, residente de la colonia Tiloarque. “Pero un policía de Tránsito no se ve. Ahora son virtuales”, dijo Mario Rodas. “Se estacionan donde quieren y los policías de Tránsito solo son mordidas. ¿Hasta cuándo estaremos así?”, reprochó Tony Rodríguez.

Sobre el tema, José Mendoza, titular de Movilidad Urbana de la comuna capitalina, indicó que la Policía Municipal de Tránsito sí está aplicando las sanciones respectivas. De momento “iniciamos en Plaza Miraflores, señalizamos y nos dañaron las señales”, recriminó el funcionario.

De su lado, Jorge Lanza, dirigente del transporte, reconoció el abuso de los conductores, pero también reclamó la falta de presencia de agentes de la DNVT en las calles, así como la falta de bahías y las ahora extintas casetas que funcionaban como estaciones de buses. “Están hasta atravesados, tanto los brujos como los legales. Necesitamos un compromiso de la DNVT de poner efectivos porque si el policía no está al lado, el conductor no obedece”, consideró.

Para el transportista, que la DNVT se involucre con más presencia en las calles es fundamental para evitar que los “irrespetuosos”, como llamó a los conductores de buses, impiden la libre circulación de carros particulares. Para exponer el problema, los dirigentes indicaron que intentarán sostener una reunión hoy con el comisionado director de Tránsito, Lincoln Gustavo Pacheco.

EL HERALDO intentó por diversas vías hablar con las autoridades de esa institución, pero no hubo respuesta. La razón, según confió una fuente al interior de la DNVT al equipo de este rotativo, es porque existe una prohibición de dar declaraciones a EL HERALDO por los recientes trabajos de investigación sobre la red de policías de Tránsito que venden licencias de conducir al margen de la ley.

Frente a los buses ejecutivos se ve la calle libre, lo que evidencia que son ellos quienes detienen el tráfico fluido.