Intibucá, Honduras.- Después de pasar un día ajetreado en la venta de artículos para el hogar, un joven de origen guatemalteco fue víctima de la delincuencia en el occidente de nuestro país.
Aníbal Ismael Sontay Shun había viajado desde horas tempranas del sábado -10 de octubre- de la ciudad de La Esperanza hacia el municipio de San Marcos de la Sierra, en el departamento de Intibucá; el fin era vender los productos de una pequeña comercial que tenía junto a su hermano.
Junto a otro muchacho que le servía de ayudante, Aníbal salió de la zona de San Marcos de la Sierra, con rumbo a su casa, en La Esperanza; el trayecto que tenían que recorrer era de unos 39 kilómetros, alrededor de 45 minutos.
Antes de llegar a La Esperanza, Aníbal pasó dejando a su trabajador por su casa, ubicada en una comunidad que está en el trayecto entre Yamaranguila y La Esperanza. Ambos se despidieron, pensando en que se mirarían hoy lunes para seguir en la lucha.
En el camino
Aníbal Sontay y su ayudante salieron a eso de las 11:00 de la noche del sábado de San Marcos de la Sierra. Alrededor de una hora después, al filo de la medianoche, los familiares recibieron una llamada en la que les comunicaban que él estaba muerto en la carretera.
Los parientes se movilizaron tras ser avisados de la infausta noticia. Al llegar, en efecto, encontraron el carro tipo pick-up color rojo, que conducía Aníbal Ismael, y a él cerca del vehículo, en el desvío a la comunidad de Los Laureles.
Agentes de la Policía Nacional (PN) llegaron para custodiar la escena de muerte e iniciar las coordinaciones para el levantamiento del cuerpo, y trasladarlo a Medicina Forense. El cuerpo del joven de 33 años de edad, presentaba heridas, al parecer, inferidas con un tipo de arma blanca.
Sus familiares revelaron que él traía una cantidad considerable de dinero, producto de las ventas que había realizado en el día, según el testimonio de su ayudante, pero cuando la Policía y personal del Ministerio Público (MP) revisaron entre sus pertenencias, solo estaban seis lempiras a un lado del cadáver, por lo que creen que fue por asaltarlo.
Sontay Shun tenía diez años de vivir en Honduras, y tenía su domicilio en el barrio Piedra Menuda, de la ciudad de La Esperanza. Era padre de dos niños, de diez y siete años de edad, respectivamente.
Los restos mortales de Sontay serán llevados hasta el departamento de Totonicapán, en el suroccidente del hermano país de Guatemala, de donde era originario.